Mitín en santander

El PSOE luchará contra la actitud "clasista" del PP

  • José Luis Rodríguez Zapatero contrapone su estrategia con la desarrollada por Mariano Rajoy en la pasada legislatura en asuntos como el agua o la educación.

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El candidato socialista a la Presidencia del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha asegurado que su objetivo fundamental "para hoy y para mañana" es que nadie empuje a nadie hacia el enfrentamiento, en contra de la actitud "clasista" del PP de "dividir" y enfrentar.

Ante más de 5.000 personas en un acto preelectoral en Santander, Zapatero ha querido dejar claro su compromiso de luchar para que "nadie empuje a los españoles contra los extranjeros, a los heterosexuales contra los homosexuales, a los castellanos contra los catalanes, al público contra los artistas o a los católicos contra los que no lo son".

Una actitud que el actual jefe del Ejecutivo ha contrapuesto a la estrategia de "crispación" y "división" desarrollada por el líder del PP, Mariano Rajoy, en la pasada Legislatura, quien tanto en las calles como en la tribuna del Parlamento ha dividido a los españoles con asuntos como el agua o la educación, según Zapatero.

Mientras, él ha garantizado una España "desde la idea de la convivencia y el respeto a la diversidad", con la aplicación de un proyecto político "sensible" con las diferencias y de "cohesión social y territorial".

La cohesión territorial que, según ha indicado, él ha practicado como presidente del Gobierno, impulsando las mayores inversiones en las comunidades autónomas más retrasadas en infraestructuras o con una geografía más compleja.

En tono irónico, Zapatero ha agradecido las declaraciones del secretario de Economía del PP, Miguel Arias Cañete, cuando dijo que le gustaban los camareros de antes, que "tenían que ser serviles y agachar la cabeza", según el líder socialista.

"Esa es la filosofía del PP: el clasismo", ha enfatizado el candidato del PSOE, quien se ha definido como un "patriota de verdad", que no subordina los intereses generales de España a los de partido y "a la ambición de poder".

Sin embargo, el PP quiere "la España de antes, la que no podía salir al mundo, la que no era escuchada, la dogmática y cerrada", mientras que la mayoría de los ciudadanos desea un país "abierto, tolerante, donde nadie nos imponga nada, salvo el respeto a todos", ha agregado Zapatero.

Pero Rodríguez Zapatero no quiere hablar de patriotismo, ha precisado, sino "demostrarlo", como ya hizo en la cumbre iberoamericana de Chile "defendiendo" al ex presidente del Gobierno José María Aznar ante el ataque del presidente venezolano, Hugo Chávez.

"Yo defendiendo al ex presidente y él cuatro años por el mundo criticando a España y diciendo que se rompe. Esa es la diferencia y esas son las actitudes que permanecen en la memoria de la gente y en la credibilidad de cada uno", ha aseverado.

Zapatero ha dejado claro que pedirá el voto para su partido no por lo hecho en los últimos cuatro años, sino por lo que quiere hacer en los próximos, y no lo hará por "lo que representa el PP, sino por lo que el PSOE puede aportar al progreso de España".

Quiere el candidato socialista colocar a España en cabeza de la Unión Europea en renta per cápita e, incluso, superar a Francia, como se ha hecho con Italia gracias no a un milagro, "como diría Aznar, sino al trabajo de los trabajadores y al saber hacer de los empresarios".

La aplicación de las leyes sociales "transformadoras y decisivas" aprobadas en esta Legislatura, entre ellas la de Dependencia, lograr la "meta histórica" de igual número de hombres que de mujeres "trabajando" y conseguir que España esté en el liderazgo de la revolución industrial del siglo XXI, son algunos de los objetivos desgranados por Zapatero en el mitin.

Convencido de que el país podrá estar en el club de los más prósperos, Zapatero opina que su proyecto permitirá a España ser "de los más decentes socialmente", su "gran objetivo".

Lo primero que Zapatero hará si vuelve a gobernar es llamar a la patronal y a CCOO y UGT para, "en el menor tiempo posible", firmar un nuevo acuerdo social en favor del empleo estable y de la formación de los trabajadores.

Ha asegurado también que no habrá en los próximos años ningún "decretazo" como el del PP en 2002 y ha expresado su deseo de poner a España a la cabeza en materia de infraestructuras.

También se ha referido a la inmigración y ha dicho que con ella, "legalidad, toda, pero xenofobia, ninguna".

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