Galán dice que ACS es la "competencia" de Iberdrola y amenaza con denunciarla

  • El presidente de la eléctrica llevará a su primer accionista ante el juez si los rumores de una opa junto a EDF complican la compra de Energy East en Estados Unidos · Asegura que EDF "no será bienvenida"

La temperatura corporativa en torno a Iberdrola alcanzó ayer el nivel más alto desde que ACS y EDF iniciaran a finales de enero conversaciones para adquirir la primera eléctrica española. Ignacio Sánchez Galán, presidente del grupo energético, disparó su munición dialéctica más dura contra el grupo constructor y de servicios que preside Florentino Pérez en un tono que demostraba el profundo malestar del primer directivo de la eléctrica.

La bala de mayor calibre es la amenaza de llevar a ACS ante los tribunales si, como aseguró Galán, los rumores de lanzamiento de una posible opa por parte de esas dos compañías complica la operación de compra de la estadounidense Energy East. Iberdrola defenderá "a todos sus accionistas" si salen perjudicados "por los dimes y diretes". Se da la circunstancia de que ACS es el primer accionista individual, con un 12,7 por ciento (7,7 de forma directa y otro 5 a través de bancos).

La toma de control de Energy East se preveía cerrar a lo largo del primer semestre del año, pero los rumores de opa han propiciado que un organismo de Nueva York pida a un juez que paralice el proceso de autorización ante la incertidumbre sobre el futuro de Iberdrola.

La luz verde de este organismo es la última de las ocho autorizaciones, federales y estatales, que precisa la eléctrica para completar la compra. No obstante, Iberdrola mantiene el calendario y prevé culminar la adquisición antes de junio.

Los dardos contra ACS no quedaron ahí, ya que Galán considera que tiene al enemigo dentro de casa porque, añadió, la constructora es "el mayor competidor" de Iberdrola en España y ha creado "inestabilidad" en la compañía desde el primer día. "Los hechos están demostrando que sus intereses como competidor están superando a los de accionista".

ACS posee también un 45 por ciento de Unión Fenosa y una futura operación junto a EDF podría derivar en una fusión de determinados activos de Iberdrola con los de Fenosa. Galán ha pedido a la Comisión Nacional de la Energía (CNE) que impida a la constructora seguir comprando acciones de Iberdrola y que limite sus derechos de voto al 3 por ciento.

Iberdrola argumenta que ACS ha incumplido al menos una de las exigencias que la propia CNE le impuso para permitirle comprar más acciones y ejercer todo su poder de voto. El consejo del regulador energético tiene previsto estudiar hoy esta solicitud.

Precisamente ayer se pronunció también sobre todo este asunto Pedro López Jiménez, presidente de Fenosa, quien recordó que ACS entró en Iberdrola en 2006 "a petición de la eléctrica" y que no le parece "ningún disparate" la fusión de Unión Fenosa e Iberdrola. Con ello se crearía un gran grupo energético de capital español, aunque el propio Galán también tuvo respuesta para los que defienden esta opción.

"Iberdrola es una compañía modélica, con un modelo de negocio exitoso", aseguró para reivindicar después que es ya un campeón energético nacional "del que tanto hemos hablado en los últimos meses". Recordó que es la primera compañía energética de España y la cuarta del mundo por valor bursátil y espetó: "¿Qué carajo hay que tener para ser más campeón?"

Tampoco faltaron las advertencias a EDF: "No es bienvenida ni desde el punto de vista accionarial, ni político ni sindical". Galán recordó que Pedro Solbes, ministro de Economía, "ha sido claro" en su oposición a la toma de control de Iberdrola por una firma pública extranjera y aseguró que el Gobierno "sabrá defender los intereses de España".

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