Bruselas mantiene la previsión de crecimiento económico para España en el 0,8%

  • La OCDE alerta de que la economía española tendrá que crear 2,2 millones de empleos para llevar el paro a los niveles anteriores a la crisis.

Comentarios 1

España crecerá un 0,8 por ciento este año, muy lejos del 1,3 por ciento que prevé el Gobierno. Esta es la previsión de la Comisión Europea, que mantiene así su pronóstico de primavera, y que indica que el entorno económico es de enorme incertidumbre, en una economía que arrastra las consecuencias del boom inmobiliario, un paro en máximos históricos y una prima de riesgo que encarece la colocación de deuda pública. Por su parte, la OCDE ha alertado sobre el paro en España, y ha indicado que será necesario crear 2,2 millones de empleos para rebajar el paro a niveles anteriores a la crisis. 

La Comisión Europea ha mantenido sin cambios su previsión de crecimiento en 2011 para la economía española en el 0,8 por ciento. Para Bruselas, el entorno en que se mueve la economía española no es bueno. Aún arrastra los desequilibrios que provocó el boom inmobiliario y el desempleo, que está en máximos históricos. Además, la deuda de los hogares es aún "sustancial", y el desempleo se mantiene en niveles máximos, mientras que el gasto público se reducirá aún más después de un incremento temporal en el primer trimestre, ya que España continúa con su ambicioso programa de consolidación fiscal. 

Los datos de la Comisión Europea indican que el escaso crecimiento de la economía española se debe al debilitado entorno global y a la elevada incertidumbre, que afectarán negativamente al crecimiento. Los datos del tercer y cuarto trimestres serán peores que los de los anteriores, pero "gracias a una primera mitad mejor de lo esperado, el PIB de España está previsto aún que aumente un 0,8 por ciento", indica la Comisión Europea. 

Así, el Ejecutivo comunitario destaca que la economía española registró algo de impulso a comienzos de 2011, ya que el PIB aumentó de forma sorprendente en el primer trimestre un 0,4 por ciento. Ese incremento fue consecuencia del impulso de las exportaciones y un aumento del gasto público antes de las elecciones locales y autonómicas de mayo. 

En el segundo trimestre, la economía española creció dos décimas, gracias en gran medida a las exportaciones netas y al fortalecimiento del consumo privado. De cara a los dos últimos trimestres del año, la Comisión prevé que el PIB español se incremente una décima cada uno. 

Tampoco tirará para arriba el consumo privado. Al contrario, la Comisión Europea prevé que se mantenga en niveles moderados, como consecuencia de una deuda de los hogares "aún sustancial", y al elevado desempleo que sufre España. Y el gasto público tampoco traerá buenas noticias. Así, se reducirá aún más después de un aumento temporal en el primer trimestre, dado que España continúa con su ambicioso programa de consolidación fiscal. 

Bruselas tampoco espera demasiado de las inversiones, que según afirma se están recuperando muy lentamente en un entorno de gran endeudamiento empresarial, un exceso de capacidad y un complicado acceso al crédito. La demanda externa, por tanto, sigue siendo el principal motor de la economía española: "Las exportaciones españolas han mantenido hasta ahora su impulso, con importante crecimiento de los mercados de fuera de la UE". 

Y respecto a la inflación, la Comisión Europea ha revisado sus previsiones para 2011, y prevé que aumente un 2,9 por ciento, una décima menos de lo que estimó en primavera. Pero aun así sigue por encima del 1,8 por ciento que aumentaron los precios en 2010. 

En lo que respecta al conjunto de la Unión Europea, la Comisión prevé que la economía crezca en 2011 un 1,7 por ciento, una décima menos que en su previsión de primavera. Entre las principales economías, ha revisado al alza la previsión de crecimiento de Alemania en tres décimas, desde el 2,6 por ciento al 2,9 por ciento, pero ha recortado la de Francia, del 1,8 por ciento al 1,6 por ciento, la de Italia, del 1 por ciento al 0,7 por ciento, y de los Países Bajos, del 1,9 por ciento al 1,7 por ciento. 

Faltan 2,2 millones de empleos

Por su parte, la OCDE ha expuesto que la escalada del paro por encima del 20 por ciento de la población activa obliga a España a generar más de 2,2 millones de puestos de trabajo para devolver el desempleo a los niveles previos a la crisis, que estaba en el entorno del 8 por ciento. Así, la organización que lidera Ángel Gurría calcula además que la tasa de paro, que cerró el segundo trimestre en el 20,89 por ciento, se elevó al 21,2 por ciento en julio. Esta cifra supone "más de dos veces y media" de la tasa de la OCDE, que está en el 8,2 por ciento. "El aumento del desempleo en España no tiene precedentes en recesiones anteriores", indica la organización. 

Esta institución pone además el énfasis en los parados de larga duración, que son los que llevan más de un año sin trabajar, y advierte de que tres cuartas partes de ellos tienen entre 25 y 54 años, y casi dos terceras partes cuentan con baja cualificación. El colectivo de parados que lleva más de doce meses sin empleo en España asciende al 40 por ciento del total de desempleados, un 12 por ciento del total de la población activa en edad de trabajar. 

La OCDE encuentra entre las causas que han llevado a la elevada tasa de paro española que el ajuste en el mercado laboral durante la crisis se ha centrado en el despido y no en el control de salarios ni de horas trabajadas. La destrucción del empleo, según la organización, se ha centrado en la temporalidad. Así, la OCDE calcula que desde finales de 2007, nueve de cada diez empleos que se perdieron eran temporales. "Por consiguiente, el empleo temporal ha caído en un tercio, frente al 3 por ciento de reducción del empleo fijo" indica. 

El grupo de países ricos valora además las últimas medidas laborales para intentar atajar la dualidad del mercado laboral, y urge a más reformas encaminadas a "agilizar" el mercado. La organización también alerta de que, pese a la protección por desempleo, los subsidios son alrededor de un 30 por ciento inferiores a un sueldo medio. 

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios