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El extraño caso de Mario Gómez

  • El central ha pasado de indiscutible en la Balona de la pasada campaña a no entrar en algunas convocatorias

  • Futbolista y entrenador niegan con rotundidad que existan causas extradeportivas

Mario Gómez inicia la carrera entre picas en un entrenamiento en el Municipal. Mario Gómez inicia la carrera entre picas en un entrenamiento en el Municipal.

Mario Gómez inicia la carrera entre picas en un entrenamiento en el Municipal. / jorge del águila

Mario Gómez se incorporó a la Real Balompédica el primer día del presente año. Desde su llegada su condición de zurdo, su dominio del juego aéreo y su capacidad para sacar el esférico desde atrás con la izquierda lo hicieron pieza clave para que los albinegros lograsen la permanencia. De hecho disputó 21 partidos, 19 de ellos como titular. Tanto había aportado que no había acabado el mes de mayo cuando ya había formalizado su renovación. Una inoportuna lesión nada más arrancar la pretemporada le hizo perderse gran parte del periodo de preparación. Su incorporación a la competición fue un tanto forzada por las circunstancias. Un mal partido ante el Écija, en el que fue relevado, supuso un punto de inflexión, hasta tal extremo que incluso ha faltado a algunas convocatorias. La repetida ausencia del sevillano ha dado pie a insistentes rumores sobre que el idilio [deportivo] entre él y el técnico se había roto por cuestiones extrafutbolísticas. Algo que las dos partes implicadas desmienten con una rotundidad convincente.

"El mal partido que hice ante el Écija me ha costado caro, ésa es la única causa por la que creo que no juego", confiesa Mario Gómez, serio, muy serio cuando habla de este asunto. "Salí del once después de aquel partido, las cosas van bien al equipo y soy capaz de entender al cuerpo técnico".

No puedo negar que la confianza en mí la he perdido; no esperaba algo tan drástico"

"En esta situación sólo queda esperar mi oportunidad y trabajar duro cada día para que cuando el míster me vea en condiciones de jugar los noventa minutos pueda aprovechar para no poder volver a salir del once", recalca el futbolista balono.

El defensa no es capaz de ocultar que la situación, nada habitual para él, empieza a pesarle. "No voy a negar que la confianza en mí sí que la perdido, porque nunca esperas verte fuera de una forma tan drástica, pero sólo queda seguir entrenando", dice.

"Lo que pasa es que este periodo resulta muy difícil, pero también entiendo que por ejemplo ante el UCAM las cosas se hicieron bien, el equipo dejó la portería a cero y lo más normal es que en Villanueva jueguen los mismos, pero no puedo ocultar que esta espera no se hace fácil", reflexiona.

Preguntado por posibles desavenencias con Julio Cobos, se muestra tajante. "Puedo garantizar que de eso no hay nada. El mal partido con el Écija me costó el puesto, no hay más".

Por su parte, Julio Cobos ni deja terminar la pregunta cuando se le habla de esta supuesta polémica: "No, no, no… contamos con cuatro centrales y yo trato de poner en cada partido al que me parece que está en mejores condiciones. Mario está trabajando muy bien, que es lo que tiene que hacer, para cuando llegue su oportunidad, que le llegará, aprovecharla".

"Hay que entender que Mario Gómez casi se perdió toda la pretemporada, que tuvimos que meterlo casi con calzador porque estábamos cortos de efectivos y lo hizo bien, pero otros compañeros apretaron y a él volverá a llegarle su momento, pero de verdad que quienes buscan fuera de ahí se equivocan", recalca, categórico.

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