La espina todavía duele

  • España se mide a Serbia con el recuerdo del triple de Teodosic del pasado Mundial, que eliminó a los de Scariolo, y la necesidad de ganar para acariciar los cuartos

España se enfrenta hoy a Serbia (14:30, La Sexta) con cuentas pendientes por resolver. Con una espina que quitarse que le clavó Teodosic, hace ayer justamente un año, en los cuartos de final del Mundial, en el último segundo con un triple casi imposible que apartó a la selección de la lucha por las medallas.

Casi todos los jugadores que vieron sobre la pista cómo volaba el lanzamiento del base balcánico repiten en el Eurobásket de Lituania y no hay ninguno que haya dejado de darle vueltas a ese triple. También los que no estuvieron y lo sufrieron por la televisión, como Pau Gasol y Calderón. Todos hablan de que aquello es historia, de que fue un lance del juego y de que cada partido es diferente. Lo habitual. Pero todos están deseando jugar para cerrar definitivamente esa herida con una victoria.

La oportunidad es pintiparada, porque un triunfo de España prácticamente sería definitivo para clasificarse para los cruces de cuartos de final y, de paso, dejaría a los serbios, a los mismos que nos eliminaron en el Mundial de Turquía, en una posición complicada para seguir adelante, con un solo encuentro ganado a falta de un partido por disputar. Doble estocada.

Serbia está haciendo un gran campeonato, pero en los choques más exigentes ha perdido por la falta de un líder, unas veces, o por mala suerte, otras. De hecho, en los dos últimos partidos, ante rivales de nivel, cayó derrotado ante Francia (96-97) y ante Lituania (90-100). Otro aspecto importante para este duelo es Pau Gasol y su tobillo. Ante Alemania el pívot forzó y la articulación acabó hinchado y dolorido. Habrá que ver la recuperación que haya tenido en el día previo de descanso.

Por lo demás, ante Serbia habrá que trabajar muy duro para conseguir la victoria. Krstic será una prueba de fuego para los hombres altos españoles, que tendrán ventaja numérica, toda vez que el capitán balcánico sólo cuenta con la ayuda de Macvan y de Perovic desde el banquillo. Con todo, Teodosic será el foco de atención. La defensa sobre el creador de juego plavi tendrá que ser más eficaz que nunca para evitar que piense demasiado y que pueda lanzar con comodidad.

Donde más problemas puede haber es en los aleros. La ausencia de un tres alto está obligando a los exteriores de España a emparejarse con jugadores siempre más grandes, lo que multiplica el esfuerzo a realizar. Con Savanovic, que puede jugar en varias posiciones, Keselj y Bjelica tendrán trabajo a destajo. También será necesaria una mejor aportación del banquillo, ya que ante Alemania sólo contribuyó con 12 puntos, todos ellos de San Emeterio.

El partido todavía no es excluyente de forma directa, pero cada enfrentamiento tiene más importancia que el anterior. Vencer significa poner pie y medio en los cruces y perder, que se enciendan todas las alarmas. La reedición de la final del pasado Eurobásket tiene cuentas pendientes por resolver, pero más allá de esas viejas rencillas, bien vale un sitio en los cuartos de final.

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