Atletismo lMundial de Daegu 2011

Siete días para llegar al cielo

  • Una semana después de su error en la final de 100, Bolt logra con Jamaica el oro y el récord mundial de 4x100

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Del infierno a la gloria en siete días. Después de vivir su peor momento con la descalificación en los 100 metros hace una semana, Usain Bolt cerró el Mundial de atletismo de Daegu marcando un nuevo récord con Jamaica en el relevo 4x100 metros. "Empecé con mala nota, pero terminé con una buena", bromeó el jamaicano, que en las últimas dos jornadas recuperó la sonrisa perdida el primer domingo del campeonato, cuando una salida nula le impidió defender su título en el hectómetro.

Jamaica batió su propio récord del mundo en el relevo corto para dejarlo en 37,04 segundos, con un Bolt brillante en una última posta que corrió prácticamente en solitario. Los caribeños rebajaron su anterior plusmarca, lograda en los Juegos de Pekín en 2008, en seis centésimas. De aquel equipo plusmarquista faltó Asafa Powell, que renunció a participar poco antes del Mundial por una lesión. Francia fue plata y (San Cristóbal (Saint Kitts and Nevis), bronce. Estados Unidos no terminó la final al caerse Darvis Patton cuando iba a entregar el testigo al último relevista, Walter Dix. "Nos centramos en que el testigo diera toda la vuelta. Cuando vi las dos primeras postas, pensé que todo era posible y corrí al máximo", explicó Bolt. "Nos acordamos de los Juegos de Pekín", añadió.

Pese a no contar con Powell, el hombre más rápido del año en los 100 metros, Jamaica se impuso con 1,16 segundos de ventaja sobre el segundo clasificado y 1,45 sobre el tercero. Powell fue sustituido por el nuevo campeón del mundo del hectómetro, Yohan Blake, compañero de entrenamientos de Bolt, que el sábado se redimió con una gran victoria en los 200 metros.

Con los norteamericanos fuera de carrera, Bolt corrió la recta final sin referencias a sus lados, simplemente mirando el cronómetro de la meta. Cuando cruzó la línea de meta y vio el tiempo, el plusmarquista mundial de los 100 y 200 metros lanzó el testigo al aire para júbilo del público que volvió a llenar el estadio de Daegu. "Me gusta ser el último. Tenía un problema en mi tendón de Aquiles, pero eso no me molesta cuando corro la recta". De esta forma, el jamaicano terminaba con nota un campeonato que empezó de forma horrible, con la eliminación de la final de los 100 metros por salida nula.

Las dudas generadas por su error, que él justificó por la "ansiedad" por competir, quedaron casi disipadas en la final del sábado, cuando hizo el cuarto mejor tiempo de la historia en los 200 metros, 19,40 segundos. Atrás quedaba su silencio tras la eliminación, su burocrático comunicado escrito y sus extremadamente lentas reacciones en los tacos de salida en las series eliminatorias del 200. El Bolt de los imposibles estaba de vuelta.

El duelo Jamaica-Estados Unidos se repitió también en el relevo femenino del 4x100. Si el equipo isleño masculino aplastó a todos sus rivales, en la carrera femenina Carmelita Jeter coronó el triunfo norteamericano con un registro de 41,56, por delante de Jamaica, que, con la campeona de 200 Veronica Campbell en la última posta, hizo récord nacional con 41,70. Tercera fue Ucrania (42,51). El otro oro norteamericano lo logró Christian Taylos, que llegó a Daegu sin medallas internacionales en categoría sénior y destronó al campeón mundial de triple salto, el británico Phillips Idowu, con la mejor marca mundial del año (17,96).

Además, el británico Mo Farah, derrotado en el último suspiro por el etíope Ibrahim Jeilán en la final de 10.000, se tomó la revancha al proclamarse campeón mundial de 5.000 (13.23,36). El estadounidense Bernard Lagat, pese a que con 36 años carece ya de la punta de velocidad de 2007, cuando en Osaka conquistó el doblete 1.500 y 5.000), fue segundo con 13:23.64, mientras que el otro favorito, el etíope Imane Merga, termino tercero con 13.23,78 pero fue descalificado por pisar fuera de la pista y su medalla de bronce fue para su compatriota Dejen Gebremeskel.

Un año después de regresar a la competición tras cumplir dos años de sanción por dopaje, la rusa Tatyana Lysenko conquistó el título mundial de martillo (77,13), relegando al segundo puesto a la plusmarquista mundial, la alemana Bettyu Heidler (76,06).

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