Fútbol l Segunda división B

Ocaña se impone ante Verdejo

  • El presidente del Algeciras da un golpe de autoridad que casi seguro supondrá la marcha del club del patrocinador, al que le ha dicho que a partir de ahora no tomará las decisiones al margen de la directiva

Comentarios 5

El presidente del Algeciras, Manolo Ocaña, dio ayer un golpe de autoridad en el club que casi seguro terminará con la marcha del principal patrocinador, Miguel Ángel Verdejo. El dirigente entiende que el empresario cordobés está tomando decisiones al margen de la directiva y cansado de esta situación le dijo que a partir de ahora en el Algeciras se impondrá su criterio y el de sus compañeros de junta. Y que si no quiere puede marcharse.

Verdejo, a través de su abogado, pidió 24 horas a Ocaña para contestarle ante el nuevo panorama, pero lo más probable es que se vaya.

"La situación está complicada", reconoció anoche Ocaña. "Este club hay que manejarlo con decisiones coherentes, no con caprichos. Los directivos no somos monigotes de nadie, porque hay que entender que aunque uno tenga el dinero no puede hacer lo que quiera", continuó.

El presidente aseguró que él no había echado a Verdejo, pero sí reconoció que le había exigido una mayor relevancia para la directiva en la dirección de la entidad. "Él sabía el problema que había antes de venir, pero no se puede llegar desarmándolo todo. Yo soy y he sido un defensor de él desde el principio, pero no estoy de acuerdo con la forma que está teniendo de llevar el club y se lo he dicho", subrayó.

"A partir de ahora las decisiones las tomo yo y la directiva", resumió Ocaña, que le abrió la puerta de salida del Algeciras a Verdejo si no acepta una serie de condiciones que en definitiva todas están encaminadas a reducir su poder. O mejor dicho, a repartirlo. "Él tiene que tener su sitio en el club porque para algo es el que pone el dinero, pero no puede asumir todas las determinaciones e imponerlas porque nosotros tenemos nuestra dignidad y hemos sido elegidos por los socios", añadió el dirigente.

El enfado de Ocaña con Verdejo no es asunto de un día. Las actuaciones del cordobés han ido provocando una ruptura entre éste y el presidente, que no soportaba más figurar como el responsable del club y en realidad no tener ninguna capacidad de decisión. Ayer Ocaña explotó. Y la onda expansiva provocará una turbulencia en el Algeciras que cambiará el futuro inmediato del club de la noche a la mañana.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios