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España no quiere apearse del podio

  • La selección de Jordi Ribera debuta mañana en un Europeo en el que defiende la plata de 2016

El seleccionador español, Jordi Ribera, da instrucciones a sus jugadores durante un entrenamiento en Zaragoza. El seleccionador español, Jordi Ribera, da instrucciones a sus jugadores durante un entrenamiento en Zaragoza.

El seleccionador español, Jordi Ribera, da instrucciones a sus jugadores durante un entrenamiento en Zaragoza. / Javier Cebollada / efe

La selección española, vigente subcampeona continental, afronta el Europeo que arranca hoy en Croacia con el objetivo de volver a subir a un podio del que no se ha bajado en las dos últimas ediciones, logrando la plata en 2016.

Algo que no pudo repetir el pasado año en el debut de Jordi Ribera al frente de la selección al concluir en quinta posición en el Mundial disputado en Francia, tras caer ante Croacia en los cuartos de final por un gol (29-30). España querrá comenzar con buen pie cuando se enfrente mañana en su debut a la República Checa.

El amargo resultado mundialista será un acicate para la selección, que tratará de resarcirse en el Europeo redoblando su apuesta por el juego combinativo que convierte al combinado español en una excepción dentro de un balonmano cada vez más físico.

España se caracteriza por la riqueza táctica y la versatilidad de un grupo de jugadores que, desprovistos de un poderoso tiro exterior, parecen empeñados en hacer de la carencia una virtud, trazando un camino propio al margen de tendencias.

Se trata de una actitud casi subversiva que ejemplifica como nadie el capitán Raúl Entrerríos, último representante de un modelo de central, volcado en la creación de juego para sus compañeros, en contraposición con los robóticos directores de juego actuales, más centrados en la faceta goleadora.

Es una circunstancia que permite a España explotar al máximo a su segunda línea, extremos y pivotes con características completamente distintas, lo que ayuda a enriquecer, más si cabe, el ataque español. La llegada del jovencísimo lateral Dani Dujshebaev, una de las dos novedades junto al extremo Ferrán Solé, parece dotar de una mayor capacidad de tiro, la debilidad en los últimos años de España.

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