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Baby, al rescate

  • La Balompédica recurre al algecireño, que empieza su decimoquinta temporada

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Estaba cantado. La Real Balompédica vuelve a recurrir a su hombre milagro, a su particular Manguitas, al artífice de su último ascenso: Gabriel Navarro Baby, que desembarcará en un vestuario del que ya ha sido inquilino en otras catorce temporadas anteriores.

La directiva, a través de su gabinete de prensa, hizo púbico a primera hora de la noche de ayer el nombre del sustituto de José Luis Burgueña, cuya destitución se produjo el pasado domingo tras la derrota de los albinegros en Granada, pero que se trasladó a los medios de comunicación, y por añadidura a la afición, en la mañana de ayer.

El técnico algecireño, que supera los 400 partidos oficiales en el banquillo albinegro, aceptó tomar las riendas después de que el pasado verano renunciase a continuar en el cargo pese a haber logrado el ascenso a Segunda B con el empate a tres en Miranda de Ebro. Baby permanecía en el cuerpo técnico como asesor del presidente.

Hace dos meses, en una entrevista concedida a este periódico, el presidente balono, Alfredo Gallardo, admitió que en caso de tener que relevar a su entrenador las soluciones se podían "buscar en casa".

Gabriel Navarro Baby arribó por primera vez a La Línea de la mano de Manolo Monteagud como relevo de Osman Bendezu. Su debut se remonta al 22 de octubre de 1989, día en el que el Mérida venció en el Muicipal, rompiendo una racha de trece meses de imbatibilidad en casa de los albinegros.

Fue una temporada especialmente difícil, en la que los balonos esperaron hasta la penúltima jornada para marcar fuera de casa -en Telde, donde perdieron 4/3- y un gol de Ahumada en la última jornada les dio, en El Palmar de Sanlúcar, la única victoria a domicilio y, con ello, la permanencia.

Su último éxito se remonta al pasado quince de junio, cuando merced a un empate a tres con el todopoderoso Mirandés y con más de trescientos linenses en las gradas de Anduva, la Balompédica regresó a la Segunda B. Paradójicamente el técnico no vivió el desenlace el choque en el banquillo, por cuanto había sido expulsado.

Su momento más delicado llegó a finales de la andadura 2001-02. Baby dirigía un equipo diezmado por los gravísimos problemas económicos por los que atravesaba el club. Cuajada de chavales, la Balompédica consiguió mantenerse en competición hasta la última jornada, en la que un empate en el Luis Sitjar ante el Mallorca B le descendió a Tercera.

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