La primera en la calle

  • La cofradía salesiana mantiene la tendencia de los últimos años, en constante evolución, y ya encara otro Domingo de Ramos entre actos y preparativos como la primera levantá

La ilusión que despierta la Semana Santa en los ojos de un niño se halla, en toda su dimensión, unida al sentimiento exclusivo que desata en el corazón del cofrade el día más ansiado y esperado durante el año. El punto cero de los calendarios, el minuto cero de los cronómetros. El giro completo alrededor del Sol se traduce en la distancia que separa un Domingo de Ramos del siguiente. Y en Algeciras, la primera en la calle es la Hermandad de la Borriquita.

La corporación salesiana transita en su historia más reciente por una prolífica década llena de innovaciones y de continuos pasos agigantados que se orientan al crecimiento y desarrollo de la cofradía hacia una entidad asentada y de gran peso a nivel devocional y de seguimiento en la ciudad. Una cofradía que en los últimos años ha tratado de establecer un sello e identidad propios y que poco tienen que ver con ciertos rasgos estéticos, nunca en el sentido profundo de su concepto, vigentes en el año 2008, por ejemplo.

El grupo joven y el rvdo. Manuel Muñoz, encargados de realizar la primera levantá

Entre los cambios más sustanciales y, por supuesto, el más recientes, destaca el de la hechura del nuevo busto de Jesús del Amor en su Entrada Triunfal en Jerusalén, realizado el pasado curso, y que en 2017 desfiló por primera vez en el Domingo de Ramos algecireño tras pasar por la gubia del sevillano Miguel Bejarano (autor de la imagen). "Con esto conseguimos solventar una cuenta pendiente de la hermandad desde hace años y la aceptación no pudo ser mejor por parte de los hermanos y devotos de la cofradía. Fueron numerosas las felicitaciones recibidas desde que el Señor regresase al culto la pasada primavera e incluso durante la salida procesional. Estamos muy contentos", explica José María Pizarro, hermano mayor de la Borriquita.

En este sentido, echando la vista atrás, resaltan algunos de los progresos e innovaciones instauradas en los últimos años, como el cambio del color corporativo pasando al rojo del antiguo morado (poco acorde a su día de estación de penitencia); la nueva estética del palio o la puerta instalada en la Iglesia María Auxiliadora en el año 2012 y que desde entonces ha permitido la salida de la corporación desde su sede. Anteriormente, el cortejo partía desde el patio salesiano en el que se encuentra la casa de hermandad.

Previamente, resaltar al inicio de la Cuaresma la celebración del Triduo en Honor a Jesús del Amor, que como es habitual cada año contó con la celebración del Pregón del Costalero, una cita que es santo y seña en la casa salesiana. Un precioso texto a cargo de Francisco Javier Redondo, hermano de la cofradía y costalero de la Virgen de la Alegría, que contó con la colaboración del también hermano y compositor Antonio J. Pérez Escribano, quién interpretó a piano algunas marchas procesionales como las dos dedicadas a la Titular mariana de la corporación (Madre de la Alegría y Alegría Salesiana) o la marcha de la coronación canónica de María Auxiliadora, compuesta para tal efeméride el pasado julio.

De cara a la ya inminente Semana Mayor, el máximo regidor de la cofradía nos detalla una de las grandes novedades; un estreno que cierra el proyecto iniciado por la anterior Junta de Gobierno llamado Luz de la Alegría. "En el año 2012 la anterior junta puso en marcha este genial proyecto para completar el juego de candelería del paso de palio. Una ejecución, en buena medida, financiada por las donaciones de hermanos y devotos. Cuando estas mermaron, la corporación asumió el proyecto como propio y en este año, gracias a Dios, con la última tanda de 10 piezas se completa el conjunto de 62 candelabros con el que concluimos el proceso de incremento de luz en el paso de la Virgen de la Alegría", afirma Pizarro.

Antes del próximo Domingo de Ramos (25 de marzo) la hermandad salesiana guarda aún algunos eventos muy importantes a celebrar en su calendario, principalmente para el fin de semana y horas previas a la salida procesional. El próximo 23 de marzo, Viernes de Dolores, la entidad celebra una convivencia en el patio de los naranjos del Colegio Salesianos como acto previo a la oración del Viernes de Dolores, a las 00:00. "Es una magnífica ocasión para que se acerquen los hermanos, disfruten un rato de convivencia y se vaya despertando ese pellizco, tan bonito, de los momentos y días que anteceden al Domingo de Ramos", explica Pizarro. El hermano mayor invita también a todos los miembros de la corporación a que en estos días que preceden a la Semana Santa "pasen por la casa de hermandad, como siempre abierta y a disposición de sus hermanos, para colaborar con los montajes y participen de la intensa vida y dinámica que tiene la cofradía en estos días de preparación", subraya.

Como previa al Domingo de Ramos, la primera levantá, el Sábado de Pasión (24 de marzo), será el eje central de las previas cuaresmales y el acto con el que tradicionalmente se levanta, nunca mejor dicho, el telón de la Semana Santa. "Tras la eucaristía, alrededor de las 21:00 horas, celebraremos el acto de la primera levantá. Este año el toque en el martillo del paso de Jesús del Amor lo realizará el reverendo Manuel Muñoz, párroco de la Iglesia de María Auxiliadora, mientras que el del palio lo hará el grupo joven de la Hermandad, uno de los colectivos más activos de la cofradía y del que más orgullosos estamos", matiza Pizarro.

Esa misma jornada, previamente (sobre las 11:00) se llevará a cabo en la Casa de Hermandad la entrega de palmas y una entrañable actividad con los hermanos más pequeños de la cofradía. Un taller organizado por el propio grupo joven en el que a través de juegos, charlas y vídeos darán a conocer a los más pequeños de la entidad los entresijos y vida de la hermandad del Domingo de Ramos; una actividad que se comenzó a realizar el pasado curso.

Con la mirada puesta en el despertar de la Semana Santa, una más, se aviva la ilusión de ver al primer nazareno, la primera cofradía, la de los niños, la de los hebreos y aquí, en Algeciras, ese sentimiento tiene un nombre: Borriquita.

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