Una marcha hasta la Plaza de Armas para exigir seguridad

  • Los vecinos de Puente Mayorga recorren la CA-34 en repulsa por la muerte violenta del hostelero Tomás Márquez. Ledesma les promete un retén las 24 horas

Casi un centenar de vecinos de Puente Mayorga marcharon ayer a las diez de la mañana, desde el bar Las Palmeras hasta el Ayuntamiento de San Roque, como repulsa por el fallecimiento del amigo y propietario del bar Tomás Márquez Moreno, tras el ya conocido por todos, cruel apuñalamiento y atropello en la madrugada del martes.

La mañana se tornó fría frente a este bar, un día después de que el pueblo amaneciera con la triste noticia, pero esta vez los vecinos tenían ganas de protestar y de exigir sus derechos. Ante los medios de comunicación algún que otro sanroqueño alzaba la voz "el barrio se ha levantado porque han matado a un vecino".

Así que, dejando atrás los preámbulos, los vecinos empezaron su particular peregrinación escoltados por la Policía Local y la Guardia Civil. Anduvieron por el arcén de la CA-34 hasta llegar a la Casa Consistorial, donde pretendían que los políticos municipales oyeran sus ruegos y quejas por la sentida falta de seguridad. El final del camino frente al Ayuntamiento era muy importante, pero al menos eran conscientes de que ya se habían hecho notar, provocando un leve caos circulatorio en la carretera en dirección La Línea-San Roque.

Entre las decenas de ciudadanos que atravesaron estos dos puntos a pie estaba María Jesús García, militante del PSOE, que lamentó la pérdida del vecino y auguró las promesas que más tarde el alcalde accidental, José Antonio Ledesma, comunicaría en persona a los residentes de Puente, como la existencia de una patrulla las 24 horas del día en la zona y acelerar la creación del retén.

Y así ocurrió, cuando el gentío se personó ante el Consistorio solicitó que bajasen los ediles, rechazando un posible encuentro entre varios vecinos y el alcalde en el interior. En consecuencia, Ledesma apareció minutos después, bajo el respaldo de su compañera de partido y edil Marina García Peinado (USR), además de los concejales socialistas Juan Carlos Ruiz Boix y Rosa María Macías, y finalmente el responsable de Seguridad Ciudadana, Manuel Melero, con rostro cabizbajo y visiblemente sensibilizado con la situación de Puente Mayorga.

Ledesma presentó ante los vecinos congregados un escrito, en él afirmaba que en la semana del 7 al 12 de enero se iniciarán las obras de adaptación y construcción de las instalaciones de la Jefatura. Además, de manera inmediata, destacó que se ha dispuesto de un retén permanente de la Policía Local durante las 24 horas del día. Asimismo, se intensificarán los servicios en la zona, recordando por tanto, que se ha convocado para los próximos días una Junta Local de Seguridad "y que estamos en coordinación con otras fuerzas de seguridad para que exista una especial atención a la zona", dijo.

Con todas estas respuestas por escrito, el alcalde accidental solicitó un "margen de confianza para comprobar que todas estas promesas que hacemos delante de los medios de comunicación, se hacen realidad". Por ello, emplazó a una comisión de vecinos para "reunirnos pasadas las fiestas navideñas y analizar todas estas actuaciones". Finalmente agradeció a los vecinos su comportamiento en estos dos días.

Aunque pareciera un diálogo entre dos grupos, más bien transcurrió como un monólogo entre partes. A pesar de las nuevas promesas los vecinos lamentaron que haya tenido que pasar esta desgracia para tomar conciencia del problema, además de reclamar la falta de un alcalde pedáneo en la zona.

La presidenta de la Asociación de Vecinos, Pilar Ventura, condenó el terrible suceso y reconoció que la barriada ya no es lo que era, el crecimiento del lugar ha provocado que exista diversidad de personas. Afirmó que llevan mucho tiempo reclamando más seguridad, para ello han recogido firmas, e incluso se han manifestado. Por último, los vecinos recordaron que las manifestaciones del martes, aunque se saldaron sin problemas, si conllevaron algún altercado con los conductores que trataban de atravesar la vía, generando alguna polémica.

En lo referente a las investigaciones por la muerte de Tomás Márquez, fuentes de la Guardia Civil confirmaron a este diario que continúan abiertas, aunque no existe ninguna novedad para que se esclarezcan los hechos.

Por otra parte, los sindicatos de la Policía Local reclamaron ayer más medios y tacharon de "falta de criterio" las nuevas medidas tomadas, señalando que se sienten "manipulados".

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