Un laboratorio francés confirma el alto grado de radiactividad de las cenizas de Acerinox

  • El estudio recomienda que sean trasladadas a un lugar seguro, ya que el Cesio se filtra al río Tinto

Expertos del laboratorio francés Criidad han confirmado en un informe elaborado para Greenpeace la gravedad del problema radioactivo en la zona del río Tinto, donde se acumulan los residuos radiactivos procedentes del accidente de Acerinox de 1998 contaminados con Cesio 137.

El laboratorio francés también ha estudiado las muestras de agua y lodos contaminadas procedentes de las más de 7.000 toneladas de material y que se enterraron en el Centro de Recuperación de Inertes (CRI) número 9 de las Marismas de Mendaña, dentro de las marismas de los ríos Tinto y Odiel.

Los niveles de este isótopo artificial son muy altos, según el informe, algo especialmente preocupante -destaca Greenpeace- porque origina radiaciones beta y gama y porque, desde el punto de vista biológico, el cesio 137 se incorpora al organismo y determina una irradiación interna persistente. "Las emisiones que produce este elemento son responsables de cánceres y otras patologías e incluso se pueden relacionar con enfermedades cardiovasculares", recordaron.

A la vista de los datos que aportan los informes franceses -también se han estudiado las balsas de fosfoyesos de Fertiveria-, los responsables de las campañas de energía nuclear y aguas, Carlos Bravo y Julio Barea, respectivamente, pidieron a las administraciones competentes un estudio de toxicidad en profundidad que evalúe el riesgo sanitario de los trabajadores, pescadores y ciudadanos de la zona y que se analice la posibilidad de retirar los residuos radioactivos, tanto los fosfoyesos como el cesio 137, a un lugar seguro.

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