El corcho sigue sin salir a flote

  • Tarifa y San Roque realizan campaña de descorche de sus montes municipales durante el verano mientras que Los Barrios y Jimena deciden postergarla · La Villa prevé agrupar sus sacas para hacerlas bienales

El sector del corcho sigue sin salir a flote. Una de las tradicionales vías de ingresos para los ayuntamientos, el aprovechamiento corchero de los montes de propio, se resiente por la caída en picado del precio del quintal a mínimos históricos. La crisis del sector ha llevado a que descorchar resulte una opción antieconómica que obliga a los consistorios a postergar la saca. En las fincas privadas y de otras administraciones, como el Estado o la Junta, los trabajos han sido realizados siguiendo este mismo criterio.

Este verano, sólo Tarifa y San Roque han procedido al descorche de sus fincas municipales. El resto de municipios con fincas públicas con capacidad productiva de relativa importancia (Los Barrios, Jimena) han decidido esperar mientras que en Castellar no tocaba este año.

El primero de los municipios que ha logrado cerrar el verano con sus montes descorchados ha sido Tarifa. La venta de sus panas ha reportado a las arcas municipales 121.000 euros de beneficio. La campaña se llevó a cabo en las zonas de El Bujeo y El Paredón con una producción estimada de 5.000 quintales castellanos (unos 230.000 kilogramos) de los que se aprovecharon unos 4.500, a razón de 27 euros el quintal. Desde este municipio se subraya que la producción ha sido de una buena calidad debido a que los alcornoques se encontraban hidratados tras un invierno lluvioso, lo que ha permitido un buen precio. La temporada comenzó el 8 de junio mientras que la producción se destinó a San Vicente de Alcántara (Badajoz), localidad donde radica Diam Corcho, la empresa adjudicataria del aprovechamiento.

San Roque, por su parte, descorchó la zona pública del Pinar del Rey. Su alcalde, Juan Carlos Ruiz Boix, señala que ha sido una campaña baja respecto a la de otros ejercicios. El pliego de condiciones establecido previamente preveía una producción de 2.340,94 quintales métricos de corcho, la mayoría de corcho de reproducción y sólo 170,94 de corcho bornizo (correspondiente a la primera extracción).

En Los Barrios, uno de los municipios con mayor masa de alcornoques de titularidad pública, finalmente no se ha realizado la saca del corcho prevista en primavera en la zona de Cucarrete. Fuentes del departamento municipal de Medio Ambiente explicaron a este diario que el Consistorio ha optado por unificar las sacas de forma que sólo se realicen cinco campañas por década. De esta forma, explican, se logrará una optimización de este recurso y mayor producción que reporte beneficios para el Consistorio.

Y es que una saca pequeña como la prevista inicialmente para este verano suponía más costes que beneficios. Así, los terrenos de Cucarrete previstos para la pelá de este año se unirán a los de 2012, muy cercanos a éstos. En cuanto al empleo, desde Medio Ambiente señalaron que al tratarse de un monte de pequeña extensión y disperso, las cuadrillas habituales lograron una rápida recolocación en fincas privadas e incluso de Alcalá, Jimena y Castellar debido a su experiencia.

Aunque ha habido descorche en explotaciones privadas de Jimena, el Ayuntamiento optó finalmente por no descorchar los alcornoques públicos de la finca Los Arenales. El concejal de Economía y Desarrollo Económico, Pedro Corbacho, subraya que la decisión fue tomada por el gobierno saliente asesorado por los técnicos. "Esperaremos al año que viene, será el décimo año desde la última saca", comenta.

El corcho puede aguantar hasta diez años en el árbol sin perder calidad. Hace 15 años, el descorche se realizaba puntualmente cada siete, si bien los técnicos desaconsejan hoy una rotación tan continuada para evitar daños a árboles que, con facilidad, superan los 50 años.

Así, el municipio de Castellar deberá esperar, al menos, otros nueve años antes de lograr ingreso alguno por la venta del corcho de su finca pública, la dehesa de La Boyal. Sí hay explotación corchera cada año por parte del Ministerio de Medio Ambiente en La Almoraima. La Boyal, de 526 hectáreas, fue descorchada el pasado año pese a que la situación económica no era la mejor. No obstante, la saca del corcho ya se había pospuesto en 2009, por lo que el corcho corría el riesgo de quedar inservible al superar la década. La asamblea comunal adjudicó la saca del corcho a 20,40 euros el quintal a la empresa Corchos del Estrecho, muy lejos de los 50 euros a los que se ha llegado a pagar. El corcho espera tiempos mejores.

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