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Protección Civil pide precaución ante las carabelas portuguesas

  • Operarios de playas retiran casi 150 ejemplares entre la Atunara y la Torre

Una carabela portuguesa, en la playa de Poniente. Una carabela portuguesa, en la playa de Poniente.

Una carabela portuguesa, en la playa de Poniente. / e. s.

Las concejalías de Playas y Protección Civil han vuelto a detectar en los últimos días en el litoral de La Línea un número importante de carabelas portuguesas (Physalia physalis), una falsa medusa que resulta peligrosa para personas y animales. Por ello, aconsejan extremar las precauciones y evitar aproximarse a los organismos que puedan aparecer varados en las playas, ya que son capaces de generar toxinas incluso muertos.

La toxina de esta especie, aunque se encuentre inerte en la arena, permanece activa, por lo que cualquier contacto con sus tentáculos puede resultar peligroso. Su veneno puede afectar gravemente a niños, personas alérgicas y a mascotas, produciendo urticaria, mareos y vómitos.

La delegación de Playas retiró el pasado jueves casi 150 ejemplares entre el puerto de la Atunara y la Torre, cifra que demuestra la gran cantidad de ejemplares de esta especie que se puede encontrar durante estos días tanto en el litoral de Levante como en el de Poniente.

Protección Civil aconseja, sobre todo, no tocarlas, pero en caso de contacto es conveniente que los afectados se dirijan al centro de salud más cercano. Si se trata de un animal de compañía, se debe llevar de inmediato al veterinario.

La carabela portuguesa se está dejando ver en las costas del Estrecho y de toda andaluza. Incluso en Ceuta su masiva presencia ha obligado a suspender una prueba de triatlón para no poner en riesgo a los participantes.

En caso de entrar en contacto con los tentáculos de la carabela portuguesa, en primer momento se deben retirar los restos de tentáculos que puedan quedar sobre la piel con unas pinzas u objeto similar, nunca con las manos. A continuación se deberá aplicar agua salada sobre la zona afectada. No es conveniente el agua dulce.

Para aliviar el dolor causado por la toxina, se puede lavar la zona con agua caliente o vinagre, aunque este último no se recomienda si no se ha limpiado debidamente la piel. Es importante además evitar la exposición de la herida a la luz solar, así como rascarse. Si los síntomas empeoran, lo más sensato es acudir al médico, quien podrá recetar cremas de corticoides, así como el vendaje de la zona y la suplementación de antihistamínicos.

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