Embajadores de La Línea

  • La ciudad entrega ocho reconocimientos institucionales a personas y entidades destacadas por su aportación a la comunidad

  • Los homenajeados coinciden en su entrega a la localidad

La ciudad de La Línea conmemoró ayer por primera vez el 148 aniversario de la segregación como municipio independiente del de San Roque con la entrega de unos reconocimientos institucionales a ocho personas y entidades que llevan el nombre de la ciudad por bandera. Ocho galardonados a los que la Corporación concedió diversos títulos honoríficos por ser auténticos embajadores del sentir de un pueblo que posee numerosos referentes positivos a lo largo de su historia.

Los homenajeados fueron el policía local Víctor Sánchez (a título póstumo); los centros educativos Tolosa, Santiago y Huerta Fava; los exalcaldes Salvador Pagán y José Antonio Fernández Pons, este último a título póstumo; el bailaor David Morales y el Cuerpo Nacional de Policía en la ciudad.

Una hora y media antes de la celebración del acto público en el Palacio de Congresos (cuyo salón Cádiz se llenó), el Pleno municipal aprobó por unanimidad la concesión de estos títulos que, según sostuvo el alcalde, Juan Franco, tienen vocación de permanencia dentro del calendario de sesiones institucionales.

"El 17 de enero de 1870, la fecha de la segregación de la ciudad, es una fecha olvidada. Hasta ahora La Línea celebraba en julio su primer Pleno como municipio independiente, lo que coincide con la Velada y Fiestas. Todos los homenajeados de hoy merecen estos títulos. Y mucha más gente a los que llegará su momento", explicó el alcalde junto a los portavoces de todos los grupos municipales y el secretario del Ayuntamiento. En el público, una completa representación de agentes sociales, institucionales y familiares de los premiados.

El primero de los galardones entregados fue la Medalla de la Policía Local, a título póstumo, al oficial de la Policía Local Víctor Sánchez, fallecido en acto de servicio el 7 de junio de 2017. La condecoración fue solicitada por la Jefatura como reconocimiento a sus méritos y por su contribución al enaltecimiento de la imagen del cuerpo de la Policía Local de la ciudad. El jefe del cuerpo policial, Carlos Fernández, definió a Sánchez como un excelente compañero a quien todos los agentes echan de menos. "No se puede ser buen policía si no se es buena persona. Víctor era un policía en el que se podía confiar", destacó. La medalla fue recogida por la viuda del agente, Sonia Sánchez, en medio de un aplauso cerrado.

Seguidamente se entregaron las tres menciones honoríficas a los colegios de educación infantil y primaria Santiago y Huerta Fava así como al Instituto Tolosa. La concejal de Educación, Rosa López, destacó la aportación de sus comunidades educativas a la hora de formar "con entrega, pasión y esfuerzo" a varias generaciones de linenses. Recogieron los títulos sus directores: Juan Antonio Mariscal (Huerta Fava), Marco Antonio Fernández (Tolosa) y Luis Serrano (Santiago).

Llegó luego el turno de los alcaldes honorarios. Primero, a José Antonio Fernández Pons (fallecido en febrero del año pasado) y a Salvador Pagán.

El responsable de gabinete de Fernández Pons, Carlos Fanegas, resaltó del homenajeado a título póstumo su entrega no sólo como alcalde, sino en muchas otras facetas vinculado a la Coordinadora Despierta, Astecg, el Linense Tenis Club o la federación local de padres de alumnos. "Fernández Pons fue el alcalde de una de las ciudades más complejas de España", dijo Fanegas, quien recordó que durante su mandato la ciudad obtuvo la Carta Económica Especial. Recogió el título Eva Ríos, viuda del exalcalde, quien agradeció a la Corporación el nombramiento y a los linenses el cariño que profesaron a su marido.

Fernando Aragón, concejal durante la etapa en la Alcaldía de Salvador Pagán, trazó la semblanza del antiguo regidor linense antes de la entrega del título como Alcalde Honorífico. Dijo del galardonado que desde su labor como docente supo democratizar la enseñanza -es coordinador nacional de la Red de escuelas de la Unesco- y como alcalde, dedicar jornadas interminables en favor de la ciudad. Pagán recibió todos los elogios con una sencilla y humilde confesión: "todo lo que he logrado se debió al trabajo, al azar y a la suerte".

El bailaor David Morales recogió después su título como Hijo Predilecto de la ciudad, quien dijo ser en ese momento "una de las personas más felices del mundo". Morales dedicó el premio a su familia, especialmente a su padre, Francisco Morales, ya fallecido, y a su madre, Ángeles Ramírez, así como a sus amigos.

El perfil de Morales fue trazado por el periodista y flamencólogo Juan José Téllez, director del Centro Andaluz de las Letras, quien subió al escenario sin folios. No le hicieron falta, puesto que hiló un discurso brillante en el que mezcló la trayectoria vital de Morales con las destacadas figuras del flamenco que le han servido como inspiración y referente. "El flamenco es algo más que un espectáculo o una tradición. Es una actitud ante la vida y una forma de afrontar la existencia", comentó. De Morales, destacó su precocidad y el éxito de sus espectáculos que le han llevado a bailar por todo el mundo.

El último galardón entregado fue el correspondiente a la máxima distinción que otorga el Ayuntamiento, la Medalla de Oro de la ciudad, en este caso a la Comisaría linense del Cuerpo Nacional de Policía, en su actual ubicación desde el año 1970.

Recogió el título el recién llegado comisario, Francisco López, quien hizo partícipe a todos los agentes del cuerpo del título. "Los agentes de la Policía Nacional de La Línea están felices por este reconocimiento. Los que son de aquí y los que, como yo, venimos de lejos a servir a sus ciudadanos. Es para todos un recuerdo entrañable", sostuvo en su primer acto público.

El Ayuntamiento anunció que se está trabajando en la modificación del Reglamento Municipal de Honores y Distinciones para admitir candidaturas a estos galardones por iniciativa popular.

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