Cepsa apuesta por los detergentes

  • En Puente Mayorga produce el 5,5% del consumo mundial de LAB, materia prima de productos de limpieza

  • Planea abrir una nueva línea en Abu Dabi

  • El 80% de las plantas modernas usan tecnología desarrollada por la petroquímica

Planta de Cepsa Química en Puente Mayorga. Planta de Cepsa Química en Puente Mayorga.

Planta de Cepsa Química en Puente Mayorga. / e.s.

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En los armarios de cualquier hogar español hay un producto de uso diario que tiene su origen de una u otra forma en la planta de Cepsa Química en Puente Mayorga. El 75% de los detergentes del país han utilizado en su proceso de fabricación el alquilbenceno lineal (LAB) que se produce en la factoría del Campo de Gibraltar, que cubre el 5,5% del consumo mundial de esta sustancia. Un producto que además va al alza, tanto que Cepsa acaba de firmar un acuerdo con la compañía nacional de petróleo de Abu Dabi ( ADNOC) para valorar el desarrollo de un nuevo complejo petroquímico de LAB en Ruwais, Abu Dabi.

El LAB es un precursor del sulfonato de alquilbenceno lineal (LAS), sustancia clave en la fabricación de productos limpieza en todo el mundo. Cepsa es el mayor productor mundial de LAB, copando el 15% del consumo gracias a su capacidad de producción de 600.000 toneladas repartidas en tres fábricas: Puente Mayorga, la pionera; Bécancour (Canadá) y Camaçari (Brasil), de la que posee un 72%. Entre ellas destaca la planta sanroqueña no solo por ser la más antigua, el origen del know how de la compañía en esta materia, o por acumular más de un tercio de la capacidad de producción, sino también porque en ella se producen la mayoría de las parafinas que necesitan el resto de las plantas en la producción del LAB. La aportación española no acaba ahí: la mayoría de las nuevas plantas de fabricación de alquilbenceno lineal del mundo utilizan tecnología made in Spain en su proceso.

El 75% de los detergentes del país se han fabricado con LAB de San Roque

Las perspectivas del producto son buenas, explican desde la compañía. Como en tantos otros sectores, el crecimiento tendrá un foco principal en la región de Asia-Pacífico, un mercado en fuerte expansión de la mano de su aumento poblacional en el que se espera que la demanda de LAB para productos de limpieza industriales y domésticos se incremente a un ritmo anual del 5% hasta 2030. De ahí parte el acuerdo firmado con la compañía nacional de petróleo de Abu Dabi para la construcción de una planta de LAB que se integraría en la refinería de Ruwais e incorporaría la última tecnología desarrollada por Cepsa y UOP para la fabricación del LAB.

El alquilbenceno lineal tiene más de medio siglo de historia y en su día fue una innovación para solventar un problema medioambiental: antes se utilizaba un producto ramificado en la fabricación de los detergentes que no era fácilmente biodegradable y originaba problemas de espumas en los ríos. La petroquímica española comenzó a producirlo en 1969 en Puente Mayorga y en los años 90 desarrolló junto a UOP una innovación clave en la producción del LAB, el proceso Detal, tecnología española que hoy usan el 80% de las nuevas plantas de alquilbenceno del mundo. Esta supuso hacer el proceso productivo más simple, seguro y sostenible.

Pero la mejora no se quedó ahí. Recientemente Cepsa presentaba en el Congreso Mundial de Ingeniería Química celebrado en Barcelona la última generación de catalizadores Detal, que se acaban de instalar en la planta de Canadá. Son el último paso de un obligado proceso de mejora continua. Como explica Ignacio López, jefe de Asistencia técnica e Investigación de Cepsa Química, "en el mundo de la química no inventas y te paras. El sector químico es un sector muy competitivo y la investigación es una herramienta de competitividad, es continua". En ese marco, la petroquímica ha ido mejorando progresivamente esa innovación que fue el Detal primero con el denominado Detal plus y después con la implementación de una nueva generación de catalizadores sólidos. El resultado ha sido un progresivo aumento de la producción, reducción del consumo energético y de materias primas, es decir, una reducción de costes que es un elemento clave de competitividad en un mercado globalizado, en el que las plantas europeas y americanas compiten con otras con unos menores costes fijos. Las mejoras en el proceso de producción asociadas a la nueva generación de catalizadores permiten a su vez obtener un producto de alta calidad. Y la mejora continúa: "Ya estamos trabajando en la tercera generación de catalizadores Detal", explica López.

El futuro del LAB es bueno, ratifica. "Hay una buena tecnología disponible detrás, que permite fabricar este producto con unos costes competitivos. Y hay un producto final que además de dar un buen rendimiento es versátil y se emplea en todo tipo de detergentes sin ninguna limitación. Esto último es importante, porque hay otros productos competidores que a lo mejor funcionan muy bien en líquido, pero no en polvo". Esa sería la clave para que corporaciones internacionales como Unilever, Procter & Gamble o Henkel utilicen un producto con un origen, en buena medida, sanroqueño.

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