Castellar muestra reservas tras entrar toda La Almoraima en Los Alcornocales

  • Casanova pide a la Junta un plan de uso que aporte seguridad jurídica a actuaciones turísticas

  • San Roque, satisfecho por la protección de Guadalquitón, que beneficia a los vecinos

La inclusión de la totalidad de la finca La Almoraima en el Parque Natural de Los Alcornocales es una buena noticia, pero también causa reservas en Castellar, cuyo término se asienta casi en su totalidad en el Parque.

El alcalde de Castellar, Juan Casanova, indicó que se trata de una noticia positiva pero se mostró preocupado sobre los usos que a partir de ahora se pueden dar en el latifundio para su desarrollo. Casanova criticó que la ampliación de Los Alconorcales, que se anunció hace más de un año, no venga acompañado de un plan de inversiones y de un plan de uso para futuras actuaciones con garantía jurídica. "Pienso que deberían haberse reunido con los alcaldes afectados para diseñar cómo optimizar todos los recursos, en el que la apuesta fundamental sea el turismo", añadió.

Casanova solicita a la Junta inversiones para que el Parque genere empleo y riqueza

El regidor castellarense indicó que el plan de desarrollo del alcornocal presentado hace unos meses por la Consejería de Medio Ambiente es "bastante flojito" porque se trata únicamente de revertir en el mismo Parque las ganancias del corcho y "esto genera poco empleo y poca riqueza".

"La Junta debería haber sido más valiente para diseñar un programa que genere mucho más empleo y riqueza porque si el bosque se ve como una amenaza para el territorio y no genera suficiente actividad económica, al final se deteriora y no es querido ni respetado y se producen los atropellos", apuntó el regidor castellarense, quien apuesta especialmente por el turismo como fuente de riqueza.

Casanova recordó el plan especial para el desarrollo turístico del latifundio en 2013 en el que se planteaba la construcción de un hotel y un campo de golf. "Se iba a hacer precisamente en la parte que se ha ampliado".

"A lo mejor ese desarrollo no se puede hacer pero sí otro que medioambientalmente sea más respetuoso. Si cerramos el bosque al 100% la gente se va a ir a otros lugares", aclaró.

Por otro lado, apuntó que sin un marco jurídico claro no se puede hacer nada. "No podemos sentarnos con ningún inversor porque no sabemos que desarrollos se pueden hacer", apostilló Casanova.

San Roque es el otro municipio beneficiado por la ampliación de Los Alcornocales. La finca Guadalquitón estará protegida a partir de ahora casi en su totalidad. Desde el Ayuntamiento, la noticia es positiva en cuanto a la protección medioambiental, si bien en su mayoría es privada por lo que distintos promotores mantienen un litigio judicial con la Junta para su desarrollo.

El concejal de Urbanismo, Juan Manuel Ordóñez, explicó que legalmente antes se podía hacer algún tipo de construcción porque 200 hectáreas de esta zona tenían la titularidad de suelo urbano consolidado. "El Ayuntamiento está a la expectativa de los autos judiciales. Se presentó un Plan Parcial para construir un hotel y actualmente está suspendido. El Ayuntamiento también presentó alegaciones porque no queremos que repercuta en los ciudadanos", explicó Ordóñez.

El edil coincidió con Casanova en que la Junta debe definir los usos para estos nuevos enclaves medioambientales.

La Junta de Andalucía informó el pasado martes tras la aprobación del decreto de ampliación por el Consejo de Gobierno, sobre la regulación de estos espacios protegidos y sus usos compatibles. Así, en consonancia con la Directiva Europea de Hábitats, estos hábitos reforzarán las medidas de conservación de algunas zonas y de sus aprovechamientos tradicionales. En los enclaves que se han incorporado, los planes prohíben o limitan todas aquellas prácticas que puedan afectar a los recursos y valores naturales del parque o perjudicar a las actividades económicas que ya existen.

En líneas generales, el Plan de Ordenación de Recursos Naturales incrementa las denominadas zonas A y B (de mayores exigencias de conservación) y establece medidas para potenciar las actividades forestales y de uso público. También se simplifican los procedimientos y se introduce la comunicación previa del promotor, en sustitución de la autorización administrativa, para diversas iniciativas.

Respecto a las prioridades de conservación, destaca la atención a los factores de amenaza derivados del cambio climático y los relacionados con la conectividad ecológica y la regeneración de ecosistemas. Alcornocales, quejigares, acebuchales y helechos recibirán una atención especial en el ámbito de la vegetación y especies como el águila imperial y el águila pescadora en el de la fauna.

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