Buena Muerte, a consolidar

  • La corporación afronta un nuevo Miércoles Santo tras cambiar el estilo de carga el pasado año

  • Un palio de cajón y una extraordinaria, las novedades

Imagen del Cristo de la Buena Muerte, a su salida desde la Capilla de La Caridad. Imagen del  Cristo de la Buena Muerte, a su salida desde la Capilla de La Caridad.

Imagen del Cristo de la Buena Muerte, a su salida desde la Capilla de La Caridad. / e. s.

En el barrio de La Caridad ya se respira olor a hermandad y ambiente de noches en la capilla que le da nombre. Con el prestigioso orgullo efímero de ser el primer palio subido en la ciudad, las noches se alargan para los hermanos de la cofradía de los estudiantes preparando los pasos procesionales del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y el Palio de la Virgen del Mayor Dolor y San Juan Evangelista. Montajes, ensayos, algunas novedades, efemérides importantes a la vista y varios proyectos centran estos días el protagonismo en la archicofradía carmelita.

"El 2018, para nosotros, es un momento para consolidar. Llevamos dos años de duro trabajo en el seno de la cofradía y después de efectuar algunos cambios importantes hay que fortalecer todo el proyecto de esta Junta de Gobierno", explica José Manuel Sánchez Bautista, Hermano Mayor de la entidad. "En este tiempo nos hemos esforzado mucho para adaptar un cambio de mentalidad en la forma de trabajar, en especial, en el concepto de la cofradía en la en calle para poder mostrar toda la solemnidad que precisa una hermandad de silencio como es Buena Muerte", dice. "Había cierto costumbrismo a prácticas más cercanas al folclore, con esos encuentros o la interpretación del Himno Nacional, detalles que hemos suprimido para tratar de instalar un contexto más riguroso y apropiado al de un Cristo muerto", matiza,

Tras el estreno y puesta en escena durante la primera salida procesional de esta Junta de Gobierno el pasado año, incluyendo el cambio de estilo a costal; desde la ejecutiva la sensación que se transmite es muy positiva. "Acabamos muy contentos el pasado año, gracias a Dios, las cosas salieron bien y no hubo mayor incidente. Queremos destacar la llegada de nuevos hermanos a la cofradía que se han integrado a la perfección como si llevasen años y nos orgullece mucho que hermanos antiguos nos hayan expresado su satisfacción tras la última salida procesional, destacando ese sentimiento de silencio y respeto. Tenemos que seguir sumando", puntualiza el Hermano Mayor. "Tuvimos que lidiar con juicios anticipados que luego, tras ver la cofradía en la calle, se pudo comprobar que todo fue acorde a lo que pretendemos instaurar: solemnidad y silencio", añade.

A todo ello se le añadieron los cambios, el pasado julio, de la procesión de la Virgen del Carmen. "Conseguimos salir de la Capilla de la Caridad, algo que no pasaba hace muchos años y pese a las novedades: capataces, cuadrilla, recorrido, etc., la sensaciones fueron igual de buenas", detalla.

Ya inmersos en Cuaresma, resaltar el Quinario celebrado en honor al Santísimo Cristo de la Buena Muerte, que estuvo presidido por el Rvdo. Antonio Garrido, que tachan de éxito desde la entidad. "Logró enganchar a gente que estaba algo desconectada de la parroquia y fue muy bien valorado por los hermanos", puntualiza Sánchez.

Respecto a las novedades cara al Miércoles Santo de 2018, destaca uno de los estrenos por encima de todos, las nuevas bambalinas del Palio del Mayor Dolor, en tono burdeos y muy cercanas al color original del fondo del manto que procesiona (vinculado al ilustre Juan Manuel Rodríguez Ojeda) y que ya se encuentran colocadas en el paso. "La forma del palio cambia por completo. Hemos podido aprovechar los bordados de las bambalinas antiguas y decidimos cambiar el estilo anterior y más habitual a la ciudad, con unas bambalinas con caídas, por el cajón, un corte que creemos más acorde y propio del estilo de hermandad que somos", afirma el Hermano Mayor. "Creo que ese estilo aún no se ha visto en la ciudad. Estamos encantados con el resultado, desenado ver el Palio en la calle y de continuar con este proyecto incorporando estrenos al palio cada año hasta su finalización", añade.

Estrenos que no han estado reñidos en absoluto, tal y como detalla la propia cofradía, con su labor solidaria y al servicio de los más necesitados del barrio y la parroquia. "Ha sido uno de los grandes esfuerzos de esta Junta de Gobierno, llegando a alcanzar la suma de 9.800 euros en bolsa de caridad, todo un histórico en la hermandad", dice Sánchez. "Es un claro ejemplo del compromiso de esta hermandad con las directrices diocesanas y una muestra sobre la posibilidad de trabajar por mejorar e incrementar el patrimonio de la corporación sin descuidar la labor solidaria". Destacar en este sentido, al mismo tiempo, el grupo de la entidad llamado "Ángelus Luna", que cada jueves sale a repartir alimentos a un importante número (casi 300) de familias necesitadas.

Aunque no todo acaba para la Hermandad de la Buena Muerte el Miércoles Santo, aún queda mucha tela por cortar en la archicofradía carmelita de cara a este 2018 y en el que se prepara una salida extraordinaria de la Virgen del Carmen para el mes de noviembre. "Vemos a lo lejos, que no tanto, el 275 aniversario de la cofradía en la ciudad, una gran efeméride que queremos celebrar por todo lo alto. Estamos planteando una salida extraordinaria para el próximo mes de noviembre, así como una gran celebración eucarística fuera de la Iglesia del Carmen", explica José Manuel.

Por último, el Hermano Mayor de Buena Muerte desea a todos sus hermanos y al resto de corporaciones algecireñas que disfruten de una plena Semana Mayor y que se acuerden durante sus respectivas estaciones de penitencia de la oración, "debe estar muy presente", en alusión a la labor evangelizadora que realizan las cofradías en la calle.

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