ANUEL Pérez, acaba de ser reelegido como presidente del Colegio de Farmacéuticos de Sevilla para los próximos cuatro años. En un momento en que el colectivo no pasa por su mejor momento, el presidente repasa la situación actual de la Oficina de Farmacia y las consecuencias de los cambios en la legislación.
-¿Cómo afectan las últimas medidas del Gobierno (rebaja de medicamentos no innovadores en marzo, límite de las deducciones,...) a los farmacéuticos?
-En una comunidad como la andaluza, en la que los farmacéuticos hemos contribuido a la sostenibilidad del sistema de forma muy activa en los últimos años, con políticas como la prescripción y dispensación por principio activo -Andalucía es la comunidad con menor precio por receta de toda España- y un acuerdo de Precios Menores que la Consejería sabía que sólo era viable para la farmacia precisamente porque teníamos una cierta capacidad de gestión de nuestros stock, los RD 4/2010 y 8/2010 han caído como un jarro de agua fría. Ningún político ha sabido explicar, además, todavía qué beneficio o ahorro reporta al sistema sanitario limitar la capacidad de gestión económica de su propio establecimiento al farmacéutico.
Y la verdad es que nos sorprendió mucho que esa decisión se tomara en un consejo interterritorial en el que la Consejería de Salud tenía que haber defendido que ya venía aplicando en su territorio políticas de contención y recorte del gasto desde el año 2001, con muy buenos resultados además, y ese recorte y ese tipo de medidas debían aplicarse a aquellas comunidades que en todos estos años no habían hechos sus deberes. O sea, deberían haberse extendido las políticas de la consejería andaluza al resto de España y no al revés, como ha sucedido.
-¿Qué opinión percibe de los colegiados con respecto a este tema?
-En general, la gente está decepcionada y dolida. Tenemos la sensación de que en todos estos años, desde el tristemente famoso 5/2000 -porque aquí todas las rebajas se han hecho a golpe de Decreto, incluso en época de bonanza económica- los políticos no han aprendido nada sobre la farmacia y papel que juega en el sistema sanitario, tanto desde el punto de vista del ahorro en costes como desde el de los ingresos que aporta - la farmacia sevillana venía ya ahorrando al sistema 39 millones de euros por descuentos en pañales, tiras reactivas, principio activo y otras políticas de uso racional del medicamento- . Y, lo que es peor, parece que no les interesa lo más mínimo qué hacemos ni cómo lo hacemos, sólo el ahorro en medicamentos … Y aparte de la decepción, hay compañeros que están muy preocupados.
Hay mucha gente joven con cargas hipotecarias para hacer frente a sus inversiones que están verdaderamente preocupados por si van a poder hacer frente a la situación. Muchos compañeros en núcleos de población muy pequeños a los que se va a colocar ciertamente en una situación límite, que además no tienen más remedio que aguantar porque no pueden moverse de esa ubicación que tienen.
-¿Tienen previsto algún tipo de movilización protesta en contra de la restricción del gasto farmacéutico?
-No descartamos nada, pero no queremos causar en ningún caso más problemas a los ciudadanos y a los pacientes, que bastante tienen ya. Lo que ocurre es que nos preocupa mucho el futuro; la Administración siempre hace lo más fácil, que es introducir recortes coyunturales para salir del paso, y siempre en el mismo sitio, con lo que el efecto se agotará en más o menos tiempo, como ha ocurrido otras veces. Entonces ¿qué harán, recortar otra vez? ¿hasta dónde y hasta cuándo van a recortar?. Si se hubieran adoptado medidas estructurales -como la dispensación por principio activo que tan buen resultado ha dado en Andalucía- en aquellas comunidades con el gasto más descontrolado, habría alguna esperanza. Pero como no ha sido así, cabe pensar que cuando se agote el efecto de estas medidas, volverán a las andadas, aunque para entonces muchos compañeros puede que estén por debajo del fondo. Es todo tan disparatado.
-En los últimos días ha cobrado fuerza la posibilidad de huelga en algunos COF, de hecho el próximo 29 de junio las farmacias valencianas cerrarán en protesta por las medidas del gobierno, ¿piensan ustedes secundar estas movilizaciones?
-La Junta de Gobierno del Colegio de Sevilla aprobó en su día tomar las medidas que se estimaran oportunas para defender lo que consideramos nuestros legítimos intereses y, sobre todo, para evitar que se deteriorara la calidad del servicio farmacéutico.
-¿Cree que estás medidas van a suponer la desaparición de algunos medicamentos esenciales al no poderse fabricar por el precio mínimo impuesto?
-Es evidente que muchas industrias pequeñas -siempre los perjudicados son los mismos, los más pequeños- se van a ver en dificultades serias y algunas desaparecerán también. No creo que desaparezcan medicamentos esenciales, porque siempre habrá alguien dispuesto, si no en Europa en cualquier país asiático, por ejemplo, a fabricar más barato todavía… Habrá que ver en qué condiciones, claro, y habrá que ver cómo se controla la calidad de estos medicamentos por los mecanismos estatales establecidos para ello. Lo que sí creo que es que se hará mucho daño por ejemplo a industrias modestas que estaban fabricando a lo mejor tratamientos minoritarios -medicamentos huérfanos, por ejemplo-, que ya de por sí son muy poco rentables porque no están destinados a enfermedades muy prevalentes.
-¿Qué repercusión va a tener el RD 8/2010 por el que se fija un descuento del 7,5% sobre el precio de los medicamentos no sujetos a precios de referencia?
-Hay estudios que hablan de que cada farmacia sevillana perderá una media de 2.500 euros al mes. Ese margen es la diferencia que permite a muchos compañeros contar con un adjunto o con un auxiliar y en general mejorar el servicio que presta. Es la que nos permite embarcarnos en proyectos como Receta Electrónica, cuya implantación ha sufragado íntegramente la farmacia mientras no ha quedado prácticamente una micropyme en Andalucía que no haya recibido una subvención para incorporación de TIC. Por otra parte, estábamos inmersos en un apasionante proyecto de acreditación de calidad de todas las farmacias sevillanas y habrá que ver si podremos seguir con él a partir de ahora. En este tema no puedo ser optimista, ya que no disponemos de fondos suficientes para asegurar su continuidad.
-¿Cree que los farmacéuticos rurales serán los más perjudicados por los nuevos decretos?
-Lógicamente, estos compañeros van a estar muy perjudicados porque muchos atienden a núcleos de población muy pequeños, en los que además están de guardia los 365 días del año - por cierto, sin remuneración alguna por parte de la autoridad sanitaria-. Pero no sólo van a verse afectados fuertemente los farmacéuticos rurales, sino un buen número de compañeros que ejercen en zonas deprimidas. No obstante, la maldad de estos decretos es que se nos ha metido en el mismo saco que a pensionistas y funcionarios y es evidente que la sociedad percibe más el daño realizado a estas personas que a nosotros los farmacéuticos.
-Tras la sentencia del Tribunal de Luxemburgo que ratifica el modelo nacional de farmacia, ¿Cree que el modelo español de farmacia beneficia al usuario?
-No me cabe la menor duda. Es el único que permite que un ciudadano tenga acceso al medicamento al mismo precio, con independencia de dónde resida, de su condición socio-económica, etc… Es el único que permite la universalidad de la prestación en su sentido más amplio: es decir, que se preste en las mismas condiciones para todo. Y ello tiene luego muchas derivaciones: que el medicamento no sea tratado como una mercancía o producto cualquier, que esté en manos de profesionales sanitarios, que además tienen la propiedad y por tanto no están sometidos a determinadas presiones mercantilistas, etc…
-¿Qué opina de la venta de medicamentos por Internet?
-Que es un disparate y un atentado contra la salud pública que deber perseguirse como tal. El medicamento tiene que ser dispensado por un profesional sanitario en una farmacia, que es la que garantiza y responde ante el ciudadano de lo que se le está dando.