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- "Unas elecciones ahora serían un freno a la recuperación económica"
"Unas elecciones ahora serían un freno a la recuperación económica"
"Unas elecciones ahora serían un freno a la recuperación económica"
El ex portavoz del Grupo Socialista en el Congreso confía en la "buena perspectiva" de algunos grupos parlamentarios para aprobar unos Presupuestos Generales del Estado "claves para combatir la crisis"
Fco. Sánchez Zambrano / Cádiz | Actualizado 05.09.2010 - 05:01Razones personales y profesionales han permitido al dirigente socialista Diego López Garrido conocer este verano de cerca la realidad social de Cádiz capital, tanto que ha optado incluso por alquilar una vivienda durante un año. Los motivos personales vienen de la mano de su reciente matrimonio con una gaditana (les casó el diputado y concejal Rafael Román en el Ayuntamiento) y los motivos profesionales surgen porque al ser catedrático de Derecho Constitucional no puede disimular su fascinación por la Constitución de Cádiz, que en poco más de un año y medio celebrará el 200 aniversario de su promulgación. En esta entrevista, y desprovisto de su bigote tan característico, el secretario de Estado para la Unión Europea (UE) expone su visión sobre la realidad comunitaria, la actualidad del Gobierno y el Bicentenario de La Pepa.
-El Gobierno de Zapatero se la juega en la inminente negociación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE). Usted, que fue portavoz del Grupo Socialista en el Congreso entre 2006 y 2008 y que por tanto conoce a la mayoría de los interlocutores, ¿cree que se terminarán aprobando? ¿Teme que haya unas elecciones anticipadas?
-A España no le interesa para nada que haya unas elecciones anticipadas. Estamos empezando a salir de la crisis económica y unas elecciones ahora supondrían un paréntesis, un freno a esa recuperación. Además, yo no veo a la sociedad española pidiendo unas elecciones anticipadas. En absoluto. Por ello pienso que habría que hacer lo imposible para que los Presupuestos se aprueben. Porque serán unos Presupuestos que irán de acuerdo con el ajuste fiscal que España, al nivel de todos los países de la UE, está haciendo a la vista de la caída de la actividad económica que ha provocado, como en el resto de los países europeos, un aumento del paro. En cualquier caso, ha habido unos últimos datos del conjunto de la UE, y especialmente de Alemania, muy positivos. Por eso es necesario que se aprueben los Presupuestos y confío en que eso va a suceder. No espero absolutamente nada del PP, porque no espero su ayuda para nada y sobre nada. Pero sí espero una buena perspectiva por parte de otros grupos parlamentarios. Tienen que ver que serán unos Presupuestos claves para combatir la crisis y para ayudar a que España se mantenga, junto a los demás países de la UE, en esta senda de la recuperación económica en la que está. Esta misma semana, por ejemplo, el Banco Central Europeo ha pronosticado para este año un crecimiento del doble de lo previsto en la Eurozona. Eso pone de manifiesto la buena gestión de la Presidencia española en Europa en pro de la recuperación económica. Porque si a la UE económicamente le va bien, a España también le va a ir bien.
-Pero para eso habrá que contentar a los nacionalistas en sus reivindicaciones...
-Bueno, seguro que en las negociaciones se pedirán y se ofrecerán contrapartidas, pero es lo normal. CiU está sumida en la precampaña para las elecciones catalanas y ya ha dicho que va a rechazar los Presupuestos. Y el PNV y otros grupos políticos han expresado su voluntad de llegar a un acuerdo. Como portavoz del Grupo Socialista tuve que negociar los Presupuestos con el PNV y siempre llegamos a acuerdos concretos que incluían esas contrapartidas. Confío en que ahora suceda lo mismo.
-¿Zapatero está atravesando su peor momento desde que está en la presidencia del Gobierno?
-Este es un momento difícil, pero no para Zapatero ni para el Gobierno, sino para España. Hay algo importante que muchas veces se olvida: el Gobierno tiene estabilidad parlamentaria, saca adelante en el Congreso las cosas importantes que tiene que sacar y el PP no gana ni una votación. Por eso el problema no es el Gobierno sino la situación económica general. En mi vida había visto una crisis como esta, con tantas dificultades para España, para el conjunto de la UE y para el mundo occidental. Es una crisis de origen financiero que ha provocado la situación más difícil por la que ha pasado la economía española. Pero también es cierto que la crisis nos ha pillado en un momento en el que el conjunto de la economía europea tiene fortaleza de fondo, elementos de solidez que sin duda han ayudado y siguen ayudando a salir de esta situación. El Gobierno acusa todo esto, claro, pero el problema no es que carezca de estabilidad, porque la tiene. El problema es España, que tiene que salir de la crisis y tiene que hacerlo con la ayuda de la Unión Europea.
-¿Es esa crisis económica la principal razón por la que en el conjunto de Europa se está viviendo un repunte de las políticas y de los partidos de derecha?
-Digamos que la crisis erosiona a todos los gobiernos, sean del color político que sean. Pero al hilo de esta pregunta yo lo que creo es que la izquierda europea debe plantearse un debate a fondo de cara al futuro que pasa por defender el Estado del Bienestar. Y ello tiene una serie de amenazas externas que hay que combatir desde una perspectiva progresista. Un país solo no puede hacerlo. En los seis meses en los que España ha estado en la Presidencia de la UE se ha conseguido dar el salto de una unión monetaria a una unión económica. Y ese salto viene expresado en una estrategia común de crecimiento y creación de empleo de calidad y en un Gobierno económico de la Unión.
-Me imagino que a un europeísta convencido como usted le tiene que doler el desapego de la ciudadanía a todo lo relacionado con la Unión Europea.
-Yo siempre hablo de que en Europa existe un déficit democrático, porque la UE tiene hoy un poder tan grande, tan decisivo y tan efectivo que, sin embargo, no tiene el contrapoder de la opinión pública. Y los responsables de ello somos evidentemente los políticos, que hemos tenido siempre la tendencia de echar la culpa de las malas noticias a la UE, mientras que nos poníamos las medallas de las cosas buenas que hacía Europa. Pero también hay una parte de responsabilidad de los medios de comunicación, porque han apostado por temas más localistas. Mire, el 10 de junio, y después de muchas negociaciones, se aprobó en Madrid el lanzamiento del Servicio Europeo de Acción Exterior, algo inédito y muy necesario para todos los europeos. Bueno, pues al día siguiente The New York Times lo dio como una gran noticia mientras que los periódicos nacionales españoles no dieron ni una línea. Y lo que es evidente es el poder que hoy tiene la UE. Por ejemplo, gracias al Tratado de Lisboa ya tenemos una carta de derechos de los ciudadanos europeos de la que carecíamos hasta hace sólo pocos meses, y hoy además tenemos un Parlamento Europeo que trabaja con mucha seriedad y que tiene un enorme poder legislativo. Por Europa pasan todas las grandes decisiones y eso lo hemos podido comprobar con la crisis, que no hubiera podido ser combatida desde cada uno de los estados miembros por sí solos. Y ahí está Grecia, que sin la implicación de la UE hoy estaría en suspensión de pagos, en quiebra. Y si mañana el Banco Central Europeo decidiera subir los intereses, eso afectaría automáticamente a todos los españoles que pagamos una hipoteca. Es decir, que hay una importancia decisiva que después no tiene correspondencia en la sociedad, y por eso luego hay tan escasa participación en las elecciones europeas. Hace falta una autocrítica por parte de todos, empezando por los partidos políticos europeos.
-En la provincia de Cádiz puede haber quienes critiquen las políticas europeas en el campo, sobre todo por la OCM del vino, y la poca implicación de la UE en asuntos como Gibraltar o la vigilancia del Estrecho.
-Yo no aprecio esa crítica. A España, y a la provincia de Cádiz también, les ha venido muy bien entrar en Europa, porque los beneficios han sido muchos y desde todos los puntos de vista. La gente sabe que España y Cádiz no serían lo que son sin la ayuda de la Unión Europea, porque sus políticas han beneficiado al campo, a las infraestructuras o al turismo, por la libre circulación de personas. Es lógico que en casos puntuales no se esté de acuerdo con una decisión, pero ya no es concebible España fuera de Europa. Porque de la UE no surgen problemas, sino soluciones.
-El Gobierno de Zapatero se la juega en la inminente negociación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE). Usted, que fue portavoz del Grupo Socialista en el Congreso entre 2006 y 2008 y que por tanto conoce a la mayoría de los interlocutores, ¿cree que se terminarán aprobando? ¿Teme que haya unas elecciones anticipadas?
-A España no le interesa para nada que haya unas elecciones anticipadas. Estamos empezando a salir de la crisis económica y unas elecciones ahora supondrían un paréntesis, un freno a esa recuperación. Además, yo no veo a la sociedad española pidiendo unas elecciones anticipadas. En absoluto. Por ello pienso que habría que hacer lo imposible para que los Presupuestos se aprueben. Porque serán unos Presupuestos que irán de acuerdo con el ajuste fiscal que España, al nivel de todos los países de la UE, está haciendo a la vista de la caída de la actividad económica que ha provocado, como en el resto de los países europeos, un aumento del paro. En cualquier caso, ha habido unos últimos datos del conjunto de la UE, y especialmente de Alemania, muy positivos. Por eso es necesario que se aprueben los Presupuestos y confío en que eso va a suceder. No espero absolutamente nada del PP, porque no espero su ayuda para nada y sobre nada. Pero sí espero una buena perspectiva por parte de otros grupos parlamentarios. Tienen que ver que serán unos Presupuestos claves para combatir la crisis y para ayudar a que España se mantenga, junto a los demás países de la UE, en esta senda de la recuperación económica en la que está. Esta misma semana, por ejemplo, el Banco Central Europeo ha pronosticado para este año un crecimiento del doble de lo previsto en la Eurozona. Eso pone de manifiesto la buena gestión de la Presidencia española en Europa en pro de la recuperación económica. Porque si a la UE económicamente le va bien, a España también le va a ir bien.
-Pero para eso habrá que contentar a los nacionalistas en sus reivindicaciones...
-Bueno, seguro que en las negociaciones se pedirán y se ofrecerán contrapartidas, pero es lo normal. CiU está sumida en la precampaña para las elecciones catalanas y ya ha dicho que va a rechazar los Presupuestos. Y el PNV y otros grupos políticos han expresado su voluntad de llegar a un acuerdo. Como portavoz del Grupo Socialista tuve que negociar los Presupuestos con el PNV y siempre llegamos a acuerdos concretos que incluían esas contrapartidas. Confío en que ahora suceda lo mismo.
-¿Zapatero está atravesando su peor momento desde que está en la presidencia del Gobierno?
-Este es un momento difícil, pero no para Zapatero ni para el Gobierno, sino para España. Hay algo importante que muchas veces se olvida: el Gobierno tiene estabilidad parlamentaria, saca adelante en el Congreso las cosas importantes que tiene que sacar y el PP no gana ni una votación. Por eso el problema no es el Gobierno sino la situación económica general. En mi vida había visto una crisis como esta, con tantas dificultades para España, para el conjunto de la UE y para el mundo occidental. Es una crisis de origen financiero que ha provocado la situación más difícil por la que ha pasado la economía española. Pero también es cierto que la crisis nos ha pillado en un momento en el que el conjunto de la economía europea tiene fortaleza de fondo, elementos de solidez que sin duda han ayudado y siguen ayudando a salir de esta situación. El Gobierno acusa todo esto, claro, pero el problema no es que carezca de estabilidad, porque la tiene. El problema es España, que tiene que salir de la crisis y tiene que hacerlo con la ayuda de la Unión Europea.
-¿Es esa crisis económica la principal razón por la que en el conjunto de Europa se está viviendo un repunte de las políticas y de los partidos de derecha?
-Digamos que la crisis erosiona a todos los gobiernos, sean del color político que sean. Pero al hilo de esta pregunta yo lo que creo es que la izquierda europea debe plantearse un debate a fondo de cara al futuro que pasa por defender el Estado del Bienestar. Y ello tiene una serie de amenazas externas que hay que combatir desde una perspectiva progresista. Un país solo no puede hacerlo. En los seis meses en los que España ha estado en la Presidencia de la UE se ha conseguido dar el salto de una unión monetaria a una unión económica. Y ese salto viene expresado en una estrategia común de crecimiento y creación de empleo de calidad y en un Gobierno económico de la Unión.
-Me imagino que a un europeísta convencido como usted le tiene que doler el desapego de la ciudadanía a todo lo relacionado con la Unión Europea.
-Yo siempre hablo de que en Europa existe un déficit democrático, porque la UE tiene hoy un poder tan grande, tan decisivo y tan efectivo que, sin embargo, no tiene el contrapoder de la opinión pública. Y los responsables de ello somos evidentemente los políticos, que hemos tenido siempre la tendencia de echar la culpa de las malas noticias a la UE, mientras que nos poníamos las medallas de las cosas buenas que hacía Europa. Pero también hay una parte de responsabilidad de los medios de comunicación, porque han apostado por temas más localistas. Mire, el 10 de junio, y después de muchas negociaciones, se aprobó en Madrid el lanzamiento del Servicio Europeo de Acción Exterior, algo inédito y muy necesario para todos los europeos. Bueno, pues al día siguiente The New York Times lo dio como una gran noticia mientras que los periódicos nacionales españoles no dieron ni una línea. Y lo que es evidente es el poder que hoy tiene la UE. Por ejemplo, gracias al Tratado de Lisboa ya tenemos una carta de derechos de los ciudadanos europeos de la que carecíamos hasta hace sólo pocos meses, y hoy además tenemos un Parlamento Europeo que trabaja con mucha seriedad y que tiene un enorme poder legislativo. Por Europa pasan todas las grandes decisiones y eso lo hemos podido comprobar con la crisis, que no hubiera podido ser combatida desde cada uno de los estados miembros por sí solos. Y ahí está Grecia, que sin la implicación de la UE hoy estaría en suspensión de pagos, en quiebra. Y si mañana el Banco Central Europeo decidiera subir los intereses, eso afectaría automáticamente a todos los españoles que pagamos una hipoteca. Es decir, que hay una importancia decisiva que después no tiene correspondencia en la sociedad, y por eso luego hay tan escasa participación en las elecciones europeas. Hace falta una autocrítica por parte de todos, empezando por los partidos políticos europeos.
-En la provincia de Cádiz puede haber quienes critiquen las políticas europeas en el campo, sobre todo por la OCM del vino, y la poca implicación de la UE en asuntos como Gibraltar o la vigilancia del Estrecho.
-Yo no aprecio esa crítica. A España, y a la provincia de Cádiz también, les ha venido muy bien entrar en Europa, porque los beneficios han sido muchos y desde todos los puntos de vista. La gente sabe que España y Cádiz no serían lo que son sin la ayuda de la Unión Europea, porque sus políticas han beneficiado al campo, a las infraestructuras o al turismo, por la libre circulación de personas. Es lógico que en casos puntuales no se esté de acuerdo con una decisión, pero ya no es concebible España fuera de Europa. Porque de la UE no surgen problemas, sino soluciones.
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