La UCA atrae el interés internacional

Varios proyectos universitarios hacen de Cádiz un centro receptor de alumnos que provienen de distintos puntos del planeta

Natanael Bello Pedreño / Cádiz | Actualizado 03.08.2010 - 12:35
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Los alumnos de las aulas Hispano-rusa e Iberoamericana.

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Los jóvenes siberianos que mejoran su español en Cádiz.

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La universalización es uno de los objetivos que persiguen desde la UCA y se puede observar como por las calles de la ciudad, durante todo el curso, son numerosos los estudiantes de otros países que deciden acercarse por Cádiz para continuar sus estudios y ampliar sus conocimientos de español. Al mismo tiempo la ciudad se va convirtiendo en lo que ha sido su esencia original, un lugar multicultural, receptor de gentes de todo el mundo y con proyección internacional. Los alumnos, además de la ampliación de sus estudios en Cádiz, tienen la opción de quedarse como becarios en las distintas aulas y servir de nexo de unión con sus respectivas universidades.

Aula iberoamericana

Nació en 2007 con la intención de apoyar la relación entre la Universidad de Cádiz y las iberoamericanas. En el curso 2009-2010 ha formado a un total de 10 alumnos extranjeros repartidos entre los campus de Cádiz, Puerto Real, Jerez y Algeciras.

Una de las alumnas que ha aprovechado este proyecto y las becas que ofrece es Carla Retemal Pacheco. Es una licenciada en Derecho y original de Concepción, Chile. Ha cursado este año un máster de la UCA de Sistema penal, criminalidad y políticas de seguridad. Para la chilena, "la experiencia ha sido superbuena y el máster muy completo". Carla explica que es la primera vez que viene a Europa y conoce España. La adaptación le ha resultado fácil ya que -como dice- "los andaluces tienen mucho parecido con los latinos y mucha facilidad para adaptarse". Cuando termine el proceso de formación le gustaría ingresar en el ministerio de Justicia de Chile "con la intención de arreglar deficiencias". Ahora está pendiente de quedarse en Cádiz para obtener el doctorado.

Desde Sucre, en Bolivia, viene Juan Carlos Ramos Cortez. Estudió Arquitectura en la Universidad de San Francisco Javier. Es la primera vez que sale de su país y de su continente. Cuenta que "la primera impresión al ver la T4 del aeropuerto de Barajas fue de emoción", al igual que cuando observó el puente de Calatrava en Mérida. En la UCA ha estado cursando un máster en Patrimonio histórico y arqueológico. Juan Carlos Ramos saca sus conclusiones de los estudios realizados en Cádiz: "Al principio tenía dudas, por la falta de exigencia de los profesores que no tenía nada que ver con la temática pero, poco a poco, todo tenía su razón de ser y se ha ido aplicando correctamente". En un futuro se ve en su país, Bolivia, para devolver todo lo que ha recibido.

Giovanni Grisel Bolaños González proviene de la Universidad Autónoma de Chihuahua en México. Ha estudiado Administración Financiera y se ha mariculado en la UCA en un máster en Dirección y administración de empresas. Para Giovanni Grisel, "ha sido una oportunidad muy grande, en el máster hay profesores extranjeros que aportan muchos puntos de vista". Al principio, pese a hablar también español, batalló "con el idioma gaditano" y reconoce que "le encanta el ritmo de vida de Cádiz, menos estresante que en México". En un fututo se ve trabajando desde España para ayudar en la cooperación con su país.

aula hispano-rusa

El Aula Hispano-rusa es de más reciente creación y también ofrece becas para que los alumnos puedan realizar estudios de postgrado en Cádiz provenientes de Rusia y las repúblicas satélites. Este curso la UCA ha contado con 24 alumnos. Dos de esas alumnas son Natalia Borisenko, de Moscú, y Tatiana Gureu, de Moldavia.

Natalia Borisenko está licenciada en Filología Rusa, trabaja en la Universidad de la Omertá de los Pueblos y ha venido a Cádiz a cursar un máster en Estudios Hispánicos del que se encuentra "satisfecha". La diferencia cultural -dice- "no resulta un choque, aunque la vida aquí es diferente". Tras este máster a lo mejor se queda en Cádiz para completar el doctorado.

Tatiana Gureu, por su parte se ha matriculado en un máster sobre Cultura de la Paz, conflictos, educación y Derechos Humanos. Ha sido, para ella, una "experiencia impresionante, ya que es su primera relación con una institución occidental". Algo que le ha gustado es "tener compañeros de todo el mundo". La ciudad ya la conocía de hace dos años y le parece "una ciudad relajada, tranquila", que le reporta "una sensación de paz". Le gustaría desenvolver su carrera profesional como profesora universitaria.

jóvenes siberianos

A través del Aula Hispano-rusa este verano visitan Cádiz 10 estudiantes siberianos con la intención de estudiar español. Alexander Pavlov es uno de ellos y resalta de Cádiz que "hay mucho sol pero poco calor". Sin embargo a Alexander le resulta complicado comprender el español porque escucha "varios acentos, mucha gente habla diferente y eso es distinto en Rusia". Son proyectos financiados por el banco Santander que como dice el vicerrector de relaciones internacionales, Alejandro del Valle, carecen de límites, "los objetivos son los que puedan llegar", además de "dar un potencial que otras universidades no tienen".
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