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Duro revés para Sarkozy en las elecciones regionales
Duro revés para Sarkozy en las elecciones regionales
Los socialistas ganan unos comicios que registran una elevada abstención y que suponen el resurgir del Frente Nacional.
otr press, parís | Actualizado 16.03.2010 - 09:49La elevada abstención y el resurgir del ultraderechista Frente Nacional se han convertido en los protagonistas de las elecciones regionales celebradas el domingo en Francia en las que se ha impuesto la izquierda y en las que el partido gobernante ha sufrido un claro revés que la prensa no duda en atribuir al presidente, Nicolas Sarkozy. De hecho, los 20 miembros de su gabinete que concurrían no han ganado en la primera vuelta y muchos lo tienen muy difícil para la segunda.
La abstención se sitúa en el 53,64%, es decir, más de la mitad de los 43,6 millones de franceses que estaban llamados a las urnas. De los que votaron, el 11,6% lo hizo por el Frente Nacional de Jean-Marie Le Pen, que tras el mal resultado en las legislativas de 2007 (4,29%), ha conseguido superar el umbral del 10% de los votos en doce regiones y por tanto obligará a que haya una segunda vuelta a tres con los socialistas y la gubernamental Unión por un Movimiento Popular (UMP).
El histórico político ultraderechista, de 82 años, ha superado incluso el 20% de los votos, al convertirse en el tercer candidato más votado en la región de Provenza-Alpes-Costa Azul, con el 20,3%, mientras que su hija, Marine Le Pen, es la segunda más votada en Norte-Paso de Calais, con casi el 19%.
Ante este buen resultado, la vicepresidenta del FN ha dejado claro que no formará alianzas e impondrá triangulares a la UMP y la PS. "No nos someteremos a nadie, estamos ahí para oponernos a un pacto UMP-PS", aseguró en declaraciones en France-Info, acusando a los dos partidos mayoritarios en el país de "complices y culpables de la política que se lleva a cabo en las regiones".
Por su parte, Jean-Marie Le Pen se felicitó de que su partido, por el que es eurodiputado, vuelva a "recuperar el lugar que es el suyo pese a los problemas financieros" y agradeció al Gobierno el que haya abierto el debate sobre la identidad nacional -que ha generado una agria polémica en Francia- ya que, según él, ha "beneficiado" al Frente Nacional.
En esta misma línea se pronunció la líder del Partido Socialista, Martine Aubry, que en declaraciones a France Inter este lunes acusó directamente a Sarkozy de haber "reabierto la puerta" al FN con su debate sobre la identidad nacional que busca, según ella, "enfrentar a los franceses de aquí con los franceses venidos de fuera o a los extranjeros". "Habría que preguntarse por qué se recupera el Frente Nacional cuando habíamos conseguido marginarlo", señaló.
Según los últimos resultados, los socialistas y sus aliados se imponen con el 29,48% de los votos y habrían sido la opción más votada en trece regiones, mientras que la UMP y sus aliados han ganado en ocho regiones y obtenido el 26,18% de las papeletas. La tercera fuerza más votada ayer fue Europa Ecología, con el 12,47% del respaldo.
Estos resultados, según ha destacado la propia Aubry, acercan al PS a "uno de sus niveles históricos más altos" y les aproximan al 39,1% de los votos logrados en las regionales de 2004, y mejorarían con creces su 16,18% obtenido en las elecciones al Parlamento Europeo del pasado junio. "Los franceses han enviado un mensaje claro y fuerte, hoy (domingo) han expresado su rechazo a una Francia dividida, angustiada y debilitada y sobre todo han querido expresar su deseo de una Francia a la vez más justa y fuerte", señaló Aubry.
También en Europa Ecología están muy contentos con su resultado. Su líder, el eurodiputado Daniel Cohn-Bendit, se felicitó de que "la izquierda puede ganar en todas las regiones". "Ninguna fuerza política, sea cual sea, podrá ganar sola una región", subrayó. Así las cosas, su partido y los socialistas ya han comenzado a discutir una fusión de listas.
La prensa parece tener claro el culpable de este varapalo para la UMP y habla de "voto sanción" para Sarkozy. Desde Libération se subraya la "desbandada" que ha experimentado la derecha, que "ha realizado uno de sus peores ejercicios de su historia" en estos comicios. Mientras, Le Figaro resume la jornada afirmando que se trata de "un revés para la UMP, una satisfacción para el PS y una esperanza para los Verdes'. No obstante, el diario, al igual que el izquierdista L'Humanité, resalta que la elevada abstención debería ser motivo de preocupación también para la izquierda, ya que los franceses no acudieron en masa a las urnas para un "referéndum anti Sarkozy". De esta misma opinión se muestra el económico Les Echos, que señala que la abstención pone de manifiesto "un desafío profundo frente al poder político, sea cual sea su color". "Esta fue una elección de rechazo, no de proyecto", resalta el rotativo en su editorial.
Este rechazo lo han sufrido en sus propias carnes los 20 miembros del Ejecutivo de Sarkozy que optaban a un puesto a nivel regional o departamental. En Aquitania, el ministro de Trabajo, Xavier Darcos, aunque ha mejorado el resultado obtenido hace seis años, tampoco conseguirá esta vez arrebatar la presidencia de la región al candidato socialista. En Poitou-Charentes, el secretario de Estado de Transporte, Dominique Bussereau, está abocado a la derrota frente a la ex candidata socialista a la presidencia francesa Ségolène Royal, que le aventaja ya en casi diez puntos, con el 38,98% frente al 29,46%. La misma suerte parece que correrá el titular de Agricultura, Bruno Le Maire, en Alta Normandía, donde también pierde ya por diez puntos frente a su rival socialista. Tampoco les ha ido mejor a los miembros del gabinete que optaban a puestos a nivel departamental. Así, el ministro del Interior, Brice Hortefeux, se sitúa en segundo lugar tras los socialistas en Puy-de-Dôme, al igual que el ministro para las Relaciones con el Parlamento, Henri de Raincourt, en Yonne.
La abstención se sitúa en el 53,64%, es decir, más de la mitad de los 43,6 millones de franceses que estaban llamados a las urnas. De los que votaron, el 11,6% lo hizo por el Frente Nacional de Jean-Marie Le Pen, que tras el mal resultado en las legislativas de 2007 (4,29%), ha conseguido superar el umbral del 10% de los votos en doce regiones y por tanto obligará a que haya una segunda vuelta a tres con los socialistas y la gubernamental Unión por un Movimiento Popular (UMP).
El histórico político ultraderechista, de 82 años, ha superado incluso el 20% de los votos, al convertirse en el tercer candidato más votado en la región de Provenza-Alpes-Costa Azul, con el 20,3%, mientras que su hija, Marine Le Pen, es la segunda más votada en Norte-Paso de Calais, con casi el 19%.
Ante este buen resultado, la vicepresidenta del FN ha dejado claro que no formará alianzas e impondrá triangulares a la UMP y la PS. "No nos someteremos a nadie, estamos ahí para oponernos a un pacto UMP-PS", aseguró en declaraciones en France-Info, acusando a los dos partidos mayoritarios en el país de "complices y culpables de la política que se lleva a cabo en las regiones".
Por su parte, Jean-Marie Le Pen se felicitó de que su partido, por el que es eurodiputado, vuelva a "recuperar el lugar que es el suyo pese a los problemas financieros" y agradeció al Gobierno el que haya abierto el debate sobre la identidad nacional -que ha generado una agria polémica en Francia- ya que, según él, ha "beneficiado" al Frente Nacional.
En esta misma línea se pronunció la líder del Partido Socialista, Martine Aubry, que en declaraciones a France Inter este lunes acusó directamente a Sarkozy de haber "reabierto la puerta" al FN con su debate sobre la identidad nacional que busca, según ella, "enfrentar a los franceses de aquí con los franceses venidos de fuera o a los extranjeros". "Habría que preguntarse por qué se recupera el Frente Nacional cuando habíamos conseguido marginarlo", señaló.
Según los últimos resultados, los socialistas y sus aliados se imponen con el 29,48% de los votos y habrían sido la opción más votada en trece regiones, mientras que la UMP y sus aliados han ganado en ocho regiones y obtenido el 26,18% de las papeletas. La tercera fuerza más votada ayer fue Europa Ecología, con el 12,47% del respaldo.
Estos resultados, según ha destacado la propia Aubry, acercan al PS a "uno de sus niveles históricos más altos" y les aproximan al 39,1% de los votos logrados en las regionales de 2004, y mejorarían con creces su 16,18% obtenido en las elecciones al Parlamento Europeo del pasado junio. "Los franceses han enviado un mensaje claro y fuerte, hoy (domingo) han expresado su rechazo a una Francia dividida, angustiada y debilitada y sobre todo han querido expresar su deseo de una Francia a la vez más justa y fuerte", señaló Aubry.
También en Europa Ecología están muy contentos con su resultado. Su líder, el eurodiputado Daniel Cohn-Bendit, se felicitó de que "la izquierda puede ganar en todas las regiones". "Ninguna fuerza política, sea cual sea, podrá ganar sola una región", subrayó. Así las cosas, su partido y los socialistas ya han comenzado a discutir una fusión de listas.
La prensa parece tener claro el culpable de este varapalo para la UMP y habla de "voto sanción" para Sarkozy. Desde Libération se subraya la "desbandada" que ha experimentado la derecha, que "ha realizado uno de sus peores ejercicios de su historia" en estos comicios. Mientras, Le Figaro resume la jornada afirmando que se trata de "un revés para la UMP, una satisfacción para el PS y una esperanza para los Verdes'. No obstante, el diario, al igual que el izquierdista L'Humanité, resalta que la elevada abstención debería ser motivo de preocupación también para la izquierda, ya que los franceses no acudieron en masa a las urnas para un "referéndum anti Sarkozy". De esta misma opinión se muestra el económico Les Echos, que señala que la abstención pone de manifiesto "un desafío profundo frente al poder político, sea cual sea su color". "Esta fue una elección de rechazo, no de proyecto", resalta el rotativo en su editorial.
Este rechazo lo han sufrido en sus propias carnes los 20 miembros del Ejecutivo de Sarkozy que optaban a un puesto a nivel regional o departamental. En Aquitania, el ministro de Trabajo, Xavier Darcos, aunque ha mejorado el resultado obtenido hace seis años, tampoco conseguirá esta vez arrebatar la presidencia de la región al candidato socialista. En Poitou-Charentes, el secretario de Estado de Transporte, Dominique Bussereau, está abocado a la derrota frente a la ex candidata socialista a la presidencia francesa Ségolène Royal, que le aventaja ya en casi diez puntos, con el 38,98% frente al 29,46%. La misma suerte parece que correrá el titular de Agricultura, Bruno Le Maire, en Alta Normandía, donde también pierde ya por diez puntos frente a su rival socialista. Tampoco les ha ido mejor a los miembros del gabinete que optaban a puestos a nivel departamental. Así, el ministro del Interior, Brice Hortefeux, se sitúa en segundo lugar tras los socialistas en Puy-de-Dôme, al igual que el ministro para las Relaciones con el Parlamento, Henri de Raincourt, en Yonne.


