Pérez Azaústre disecciona los miedos contemporáneos en 'Los nadadores'

La editorial Anagrama publica la nueva novela del escritor cordobés, un relato de tono existencialista sobre la soledad y la disolución de la identidad en un mundo crecientemente hostil · A la venta el jueves.

Alfredo Asensi / Córdoba | Actualizado 08.05.2012 - 08:51
zoom


Joaquín Pérez Azaústre, de nuevo en las librerías con 'Los nadadores'.

Share
En una piscina, un hombre nada. Y es capaz de ver su futuro y de sentir una extraña fortaleza, de apresar algún tipo de certeza que se revelará efímera y falsa. Porque fuera del agua está el mundo, están los demás, la ciudad con su vibración alienante, la espiral blanca del miedo, la memoria y sus trampas, el ronco latido de los días. Este hombre, Jonás, fotógrafo de prensa de vida solitaria, es el protagonista de la nueva novela de Joaquín Pérez Azaústre, Los nadadores, una indagación de perfil existencialista en los caudales de vacío de la vida contemporánea. Lo urbano y lo simbólico, la fragmentación de la identidad y la tiranía del recuerdo confluyen en un relato de inquietantes texturas con el que el cordobés debuta en la editorial Anagrama y que llegará a las librerías el próximo jueves.

La piscina

Metáfora de un mundo líquido y peligroso que impone la supervivencia como combate de cada día, la piscina se revela como ámbito de conocimiento, como reto físico y anímico para un personaje que encadena brazadas como quien despoja a una verdad de sus capas. La piscina (espacio para la amistad, la rivalidad, la plenitud, la memoria) activa el sistema interno de coherencias que vertebra una novela en la que una densa ambigüedad se incrusta en las escalas de lo cotidiano. No resulta casual que en una de las secuencias culminantes del relato (con sabrosa parodia de célebre periodista incluida), el personaje acabe involuntariamente... en una piscina.

La fotografía

Jonás sólo es capaz de relacionarse con el mundo a través de objetos y ámbitos muy concretos. Uno de ellos es la cámara fotográfica. A través de ella, el encuentro con la realidad adquiere diversos matices y una inevitable cualidad de distorsión. La doble vertiente fotografía periodística/fotografía artística actúa como válvula para la proyección de las confusiones y las ambivalencias de Jonás, personaje escindido, fragmentado, en búsqueda acuciante de algo que se perdió o que nunca tuvo. En búsqueda de sí, perseguidor y perseguido, Jonás postula para una exposición una serie fotográfica de espacios abandonados. Es su manera de reflejarse en el ejercicio de una disciplina con la que mantiene una relación inconstante en la que alguna vez intuyó una posibilidad de reforma anímica.

Las personas

Jonás se está quedando solo (más aún) porque las personas de su entorno desaparecen. Es el eje argumental de un relato que expande su onda de misterio a partir del despliegue de unas sinuosas estrategias de opresión y extrañamiento, un poco entre Kafka y David Lynch. Si la vinculación a los espacios y los objetos define la clave más íntima del personaje, en su contacto con los demás se constata la condensación cotidiana de una inestabilidad. Su patrimonio de compañía, su estímulo de complicidad no residen en la relación de pareja ni en la paternofilial sino en la amistad. Y cada amistad crucial está asociada a uno de los núcleos simbólicos de la historia: Sergio, a la piscina; Ingrid y Sebastian, a la fotografía. Pero Los nadadores es una novela sobre la incomunicación, sobre las derivas oscuras de un mundo hipertecnologizado y la frustración como patología rotunda y colectiva. En su propuesta de avance hacia un nuevo existencialismo que se replantea la situación del hombre en las sociedades avanzadas, Pérez Azaústre disecciona los miedos contemporáneos a partir de una historia que combina con placidez los registros concretos y los abstractos. Al final triunfa, como única razón, como lógica implacable, la pauta de lo inexplicado, en concordancia con la cita introductoria de Dostoievski: "... a enseñar a los hombres que lo que importa no es la libertad ni el amor, sino el enigma, el secreto, el misterio al que tienen que someterse...".

Un nuevo camino

La autonomía del relato es plena en una obra que marca el arranque de un nuevo tramo en la trayectoria novelística de Pérez Azaústre, si bien no se prescinde de algún anclaje en propuestas anteriores como el tema de la identidad o la relevancia concedida a la ciudad como escenario para el hallazgo, para el encuentro o la demolición. Con una sutil minuciosidad en la descripción de lo doméstico y lo habitual que remite a Muñoz Molina y una clave de poesía oscura que conecta con el mejor Paul Auster, Los nadadores emerge como radiografía severa y paradójica de un tiempo que impone las más feroces formas de soledad que el hombre ha conocido.
0 comentarios
Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenido ofensivo o discriminatorio.

Nuevo comentario

El autor alemán, en una imagen de archivo tomada en 2004. 7 EFE

Pie de foto

Adiós a Günter Grass, la conciencia crítica de la posguerra alemana

El autor de 'El tambor de hojalata' trabajó hasta el último momento en su nuevo libro "Su obra es un impactante espejo de nuestro país", reconoce el presidente alemán.

El escritor y periodista uruguayo Eduardo Galeano, en una imagen de archivo tomada en 2009. / EFE

Pie de foto

Muere el cronista de las venas abiertas de América Latina

El autor uruguayo, icono en sí mismo del escritor comprometido, muere a los 74 años con millones de lectores en todo el mundo.

José María García López. Escritor

El escritor José María García López. / Jesús Marín

Pie de foto

"No creo que Pasolini buscara la muerte"

El autor publica la novela 'Pasolini o la noche de las luciérnagas' (Nocturna), un acercamiento a la figura del director italiano

Juan Cobos Wilkins. Escritor y periodista

Juan Cobos Wilkins, en una imagen de archivo.

Pie de foto

"Si el autor no se emociona, rebela y divierte, tampoco lo harán los lectores"

Con su nueva novela, 'Pan y cielo', el riotinteño muestra un nuevo registro: humor e ironía trascienden la anécdota para ofrecer una parábola de convivencia, respeto y tolerancia.

El libro de Samanta Schweblin (Buenos Aires, 1978) se publicará a finales de mayo en Páginas de Espuma. / Tamara Somoza

Pie de foto

Samanta Schweblin y la búsqueda de lo insólito

La argentina gana el IV Premio Ribera del Duero de relato breve con 'Siete casas vacías'.

Thomas Tranströmer, en una imagen de archivo.

Pie de foto

Muere el Nobel de Literatura Tomas Tranströmer

Galardonado en 2011, el escritor sueco fallece a los 83 años.

La Ventana Pop

Pequeño (y ruidoso) circo

El periodista barcelonés Nando Cruz se empeña en 'Pequeño circo' en la titánica tarea de narrar por boca de sus protagonistas las grandezas y miserias del pop 'indie' español de los 90.

José C. Vales. Escritor

El traductor y novelista José C. Vales (Zamora, 1965). / Editorial Destino.

Pie de foto

"Uno no escribe para mostrar lo listo que es, sino para que el lector disfrute"

El ganador del Nadal con 'Cabaret Biarritz' defiende que "lo mejor que se puede ofrecer al público es un agradable entretenimiento". La novela propone una vibrante crónica de los años 20.

El dibujante e ilustrador Miguel Brieva. / José Ángel García

Pie de foto

Contra la distopía capitalista

Miguel Brieva publica la novela gráfica 'Lo que (me) está pasando', el diario ficticio pero veraz de un joven que sólo ha conocido el paro y la precariedad.