- EuropaSur, Diario de Campo de Gibraltar. Noticias de Campo de Gibraltar
- Andalucía
- Andalucía
- El contraste entre los insultos y los aplausos
El contraste entre los insultos y los aplausos
El contraste entre los insultos y los aplausos
La Policía desplegó un fuerte dispositivo para evitar agresiones a los imputados
Jorge Muñoz | Actualizado 13.03.2010 - 09:48El contraste ente los insultos a los imputados y los aplausos a la familia de Marta marcó una maratoniana jornada que se prolongó durante 14 horas. El abuelo de Marta del Castillo, José Antonio Casanueva, se convirtió en uno de los protagonistas de la jornada que se vivió fuera y dentro de los juzgados de Sevilla, donde se celebraba la audiencia preliminar que prevé la ley del jurado en el caso del asesinato de su nieta.
El abuelo acudió a los juzgados porque los padres de Marta no tenían fuerza para hacerlo. En los pasillos de los juzgados se enfrentó a los rostros de los cuatro imputados por el asesinato y desaparición de su hija, y a los de testigos como la familia de Camas con la que vivió Miguel Carcaño, de la que los familiares de Marta siempre han sospechado que sabía más de lo que ocurrió la noche del 24 de enero de 2009. El abuelo, que fue recibido con aplausos y vítores por el público congregado en los juzgados, confiaba en que alguno de los imputados se "derrumbara" en la audiencia de ayer y dijera dónde está el cuerpo de su nieta, aunque era consciente de que esta posibilidad se presentaba bastante "difícil".
Un amplio despliegue policial se estableció en los juzgados con motivo de la audiencia preliminar, que también convocó a un numeroso grupo de periodistas. Desde primera hora se congregaron en los juzgados de Sevilla hasta cinco unidades móviles de televisión para la realización de conexiones en directo con las distintas cadenas. La Policía acordonó los accesos de los juzgados para evitar situaciones como la que se produjo en la última comparecencia de los imputados, hace algunos meses, cuando varias personas intentaron agredir a Javier Delgado, el hermano del asesino confeso.
A diferencia que el abuelo de Marta, Miguel Carcaño, que estrenó un nuevo corte de pelo, fue recibido en los juzgados con gritos de "asesino, asesino" y otras frases del tenor "escupe dónde está la niña", pero no hubo grandes incidentes.
La familia de Camas también fue increpada a la salida de los juzgados por varias personas que les gritaron: "Os váis a quemar todos en el infierno", "estáis condenados".
La anécdota de la jornada la protagonizó una periodista a la que, al entrar en los juzgados, le fue intervenido por la Guardia Civil un cuchillo de punta roma que llevaba en su bolso junto a otros enseres profesionales. Al ser preguntada sobre el objeto en cuestión, la informadora explicó con apuro que siempre llevaba encima el cuchillo porque tiene problemas para abrir el buzón de cartas de su domicilio. El objeto le fue devuelto a la salida.
El abuelo acudió a los juzgados porque los padres de Marta no tenían fuerza para hacerlo. En los pasillos de los juzgados se enfrentó a los rostros de los cuatro imputados por el asesinato y desaparición de su hija, y a los de testigos como la familia de Camas con la que vivió Miguel Carcaño, de la que los familiares de Marta siempre han sospechado que sabía más de lo que ocurrió la noche del 24 de enero de 2009. El abuelo, que fue recibido con aplausos y vítores por el público congregado en los juzgados, confiaba en que alguno de los imputados se "derrumbara" en la audiencia de ayer y dijera dónde está el cuerpo de su nieta, aunque era consciente de que esta posibilidad se presentaba bastante "difícil".
Un amplio despliegue policial se estableció en los juzgados con motivo de la audiencia preliminar, que también convocó a un numeroso grupo de periodistas. Desde primera hora se congregaron en los juzgados de Sevilla hasta cinco unidades móviles de televisión para la realización de conexiones en directo con las distintas cadenas. La Policía acordonó los accesos de los juzgados para evitar situaciones como la que se produjo en la última comparecencia de los imputados, hace algunos meses, cuando varias personas intentaron agredir a Javier Delgado, el hermano del asesino confeso.
A diferencia que el abuelo de Marta, Miguel Carcaño, que estrenó un nuevo corte de pelo, fue recibido en los juzgados con gritos de "asesino, asesino" y otras frases del tenor "escupe dónde está la niña", pero no hubo grandes incidentes.
La familia de Camas también fue increpada a la salida de los juzgados por varias personas que les gritaron: "Os váis a quemar todos en el infierno", "estáis condenados".
La anécdota de la jornada la protagonizó una periodista a la que, al entrar en los juzgados, le fue intervenido por la Guardia Civil un cuchillo de punta roma que llevaba en su bolso junto a otros enseres profesionales. Al ser preguntada sobre el objeto en cuestión, la informadora explicó con apuro que siempre llevaba encima el cuchillo porque tiene problemas para abrir el buzón de cartas de su domicilio. El objeto le fue devuelto a la salida.
Liderazgo andaluz
El campo, a la cabeza en control biológico
La Consejería de Agricultura y Pesca ha presentado un balance a través del informe sobre políticas agrarias y pesqueras.





