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La excepción que confirma la regla
La excepción que confirma la regla
Rehabilitar el edificio, recuperarlo para uso profesional y coadyuvar a la dinamización de la zona fue la fórmula
| Actualizado 04.12.2011 - 11:15El Anglo-Hispano es sin duda la excepción que confirma la regla en Algeciras. La vulnerabilidad de los inmuebles catalogados pone en entredicho la capacidad de una sociedad, la algecireña, por preservar su historia, su pasado en definitiva. Por eso, cuando gran parte de los edificios históricos de la ciudad se debaten entre la ruina y el olvido el Anglo-Hispano situado en el Río de la Miel se mantiene indemne al paso del tiempo.
Este edificio, que funcionó como hotel desde finales del siglo XIX hasta los años sesenta del siglo pasado, fue testigo de los principales acontecimiento de la historia de Algeciras. En 1906 fue el lugar elegido, al igual que el cercano hotel Reina Cristina, por gran parte de las delegaciones presentes en la Conferencia de Algeciras en 1906 para hospedarse.
El edificio consta de tres plantas articuladas en torno a un patio central a través del cual puede accederse a las diferentes estancias a través de unas elegantes escaleras. Las tres plantas están organizadas alrededor de un patio cubierto con montera al que se incorpora el vestíbulo y las galerías de circulación. En el catálogo de edificios protegidos se destaca que es un inmueble que posee una fuerte imagen urbana de un estilo ecléctico histórico muy moderado. Con líneas sobrias, su fachada posee en la planta baja una puerta de acceso y ventanas adinteladas con pequeños elementos decorativos que se corresponden con el antiguo hall del hotel. Las plantas segunda y tercera tienen ventanas exentas de decoración pero balcones de fundición de estilo colonial. La terraza del edificio repite un elemento constructivo muy presente en la ciudad con una barandilla metálica sujeta por varios pilotes de mampostería.
Los alrededores del hotel son igualmente singulares. De hecho, desde el lateral izquierdo del inmueble es posible acceder al Patio del Coral, singular conjunto de viviendas construidas sobre las antigua Puerta del Mar de la medina árabe. Asimismo, en la misma avenida Villanueva se encuentra el edificio Kursaal, obra del arquitecto Guillermo Pérez Villalta.
La Gerencia de Urbanismo conoció el 18 de febrero de 2005 la propuesta de convenio urbanístico entre la propiedad del hotel Anglo-Hispano y el Ayuntamiento algecireño para el cambio de equipamiento a uso terciario. Se quiso rehabilitar el inmueble para oficinas. El propietario aportaría 12.000 euros que serían "destinados a usos sociales, educativos o culturales".
En 2007 el Ayuntamiento de Algeciras realizó una modificación puntual de su Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) con el objetivo de cambiar los usos contemplados para la parcela que ocupa el edificio. El objetivo de este cambio era, vistos los elevados costes de restauración, permitir la compra de la construcción por parte de una empresa privada que se hiciera cargo de la obra. Así fue posible la restauración del edificio y su transformación.
La recuperación fue acompañada de la urbanización de la desembocadura del río de la Miel que pone en valor el inmueble y las zonas adyacentes.
El hotel, que se construyó con motivo de la Conferencia de Algeciras, estaba en manos de la familia Gutiérrez desde 1967. Disponía de 30 habitaciones y posee una superficie de 905 metros cuadrados, un dato que revela lo costoso de su mantenimiento.
Según detalló a este diario Manuel Correro, presidente de La Trocha, el 19 de diciembre de 1997 el Ayuntamiento de Algeciras anunció que había adquirido el edificio para instalar el Conservatorio de Música de Grado Medio. El entonces alcalde, Patricio González, dijo que el Consistorio había pagado 37 millones de pesetas por la adquisición del hotel y una parcela anexa y que los presupuestos municipales de 1998 preverían una partida de 25 millones para su restauración. A pesar del anuncio el edificio acabó siendo adquirido por el empresario Jesús Feijoo a través de Argentea S.L. y el precio de venta fue de 40 millones de pesetas.
El proyecto de rehabilitación integral que contempló incluso una terraza exterior lo llevó a cabo el arquitecto Gonzalo Cervera. El 4 de julio de 2008 el Anglo-Hispano renació para albergar un bufete de abogados. Unos socios decidieron recuperar este emblemático inmueble para desarrollar en él una asesoría económica, jurídica y administrativa. Uno de sus precursores, Joaquín Alberto Pérez de Vargas, el día de la inauguración, reivindicó que la rehabilitación del edificio sirviera de ejemplo para recupera la zona que nunca debió llegar al grado de degradación alcanzado. El Anglo-Hispano es un fiel ejemplo de que es posible preservar la historia de Algeciras.
Este edificio, que funcionó como hotel desde finales del siglo XIX hasta los años sesenta del siglo pasado, fue testigo de los principales acontecimiento de la historia de Algeciras. En 1906 fue el lugar elegido, al igual que el cercano hotel Reina Cristina, por gran parte de las delegaciones presentes en la Conferencia de Algeciras en 1906 para hospedarse.
El edificio consta de tres plantas articuladas en torno a un patio central a través del cual puede accederse a las diferentes estancias a través de unas elegantes escaleras. Las tres plantas están organizadas alrededor de un patio cubierto con montera al que se incorpora el vestíbulo y las galerías de circulación. En el catálogo de edificios protegidos se destaca que es un inmueble que posee una fuerte imagen urbana de un estilo ecléctico histórico muy moderado. Con líneas sobrias, su fachada posee en la planta baja una puerta de acceso y ventanas adinteladas con pequeños elementos decorativos que se corresponden con el antiguo hall del hotel. Las plantas segunda y tercera tienen ventanas exentas de decoración pero balcones de fundición de estilo colonial. La terraza del edificio repite un elemento constructivo muy presente en la ciudad con una barandilla metálica sujeta por varios pilotes de mampostería.
Los alrededores del hotel son igualmente singulares. De hecho, desde el lateral izquierdo del inmueble es posible acceder al Patio del Coral, singular conjunto de viviendas construidas sobre las antigua Puerta del Mar de la medina árabe. Asimismo, en la misma avenida Villanueva se encuentra el edificio Kursaal, obra del arquitecto Guillermo Pérez Villalta.
La Gerencia de Urbanismo conoció el 18 de febrero de 2005 la propuesta de convenio urbanístico entre la propiedad del hotel Anglo-Hispano y el Ayuntamiento algecireño para el cambio de equipamiento a uso terciario. Se quiso rehabilitar el inmueble para oficinas. El propietario aportaría 12.000 euros que serían "destinados a usos sociales, educativos o culturales".
En 2007 el Ayuntamiento de Algeciras realizó una modificación puntual de su Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) con el objetivo de cambiar los usos contemplados para la parcela que ocupa el edificio. El objetivo de este cambio era, vistos los elevados costes de restauración, permitir la compra de la construcción por parte de una empresa privada que se hiciera cargo de la obra. Así fue posible la restauración del edificio y su transformación.
La recuperación fue acompañada de la urbanización de la desembocadura del río de la Miel que pone en valor el inmueble y las zonas adyacentes.
El hotel, que se construyó con motivo de la Conferencia de Algeciras, estaba en manos de la familia Gutiérrez desde 1967. Disponía de 30 habitaciones y posee una superficie de 905 metros cuadrados, un dato que revela lo costoso de su mantenimiento.
Según detalló a este diario Manuel Correro, presidente de La Trocha, el 19 de diciembre de 1997 el Ayuntamiento de Algeciras anunció que había adquirido el edificio para instalar el Conservatorio de Música de Grado Medio. El entonces alcalde, Patricio González, dijo que el Consistorio había pagado 37 millones de pesetas por la adquisición del hotel y una parcela anexa y que los presupuestos municipales de 1998 preverían una partida de 25 millones para su restauración. A pesar del anuncio el edificio acabó siendo adquirido por el empresario Jesús Feijoo a través de Argentea S.L. y el precio de venta fue de 40 millones de pesetas.
El proyecto de rehabilitación integral que contempló incluso una terraza exterior lo llevó a cabo el arquitecto Gonzalo Cervera. El 4 de julio de 2008 el Anglo-Hispano renació para albergar un bufete de abogados. Unos socios decidieron recuperar este emblemático inmueble para desarrollar en él una asesoría económica, jurídica y administrativa. Uno de sus precursores, Joaquín Alberto Pérez de Vargas, el día de la inauguración, reivindicó que la rehabilitación del edificio sirviera de ejemplo para recupera la zona que nunca debió llegar al grado de degradación alcanzado. El Anglo-Hispano es un fiel ejemplo de que es posible preservar la historia de Algeciras.





Me sorprende la grata noticia, por fin algo se cuece en los corazones de algecireños para recuperar nuestro pasado en pro de la cultura. Me congratulo con esta pequeñita noticia, que cunda el ejemplo de tantos lugares que están en el olvido, amenazados por la picota de su destrucción. Antonio M. Medina Escritor