El tesoro de la carta de Lepe no aparece bajo el suelo de la iglesia

  • El cura párroco, Feliciano Fernández, cree que se trata de una broma de mal gusto.

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El cura de Lepe, Feliciano Fernández, responsable del templo de Santo Domingo de Guzmán, ha llevado a cabo una búsqueda en el coro del templo para intentar conocer si eran ciertas las afirmaciones sobre el manuscrito hallado bajo una losa la semana pasada por el grupo onubense Manguara. Los trabajos se llevaron a cabo en la mañana del pasado martes y ante la presencia del notario de Lepe, Federico Salazar Martínez, que levantó un acta del procedimiento llevado a cabo. Según el párroco, los albañiles que trabajan en las obras de rehabilitación del templo procedieron, ante la atenta mirada del párroco y el notario, a ir levantando las losas siguiendo las indicaciones del manuscrito hallado en la zona. Los trabajos de búsqueda han dado como resultado que "no se ha encontrado nada".

El párroco mostró ayer a los medios de comunicación el lugar donde se encontró el documento y aprovechó para exponer su propia valoración del suceso expresando claramente sus sospechas de que el documento haya sido puesto en el lugar en fechas recientes. Para argumentar esta tesis, explicó que el papel está escrito con una caligrafía y signos de puntuación "impropios" de 1936 y precisó que la única losa que estaba suelta es bajo la que apareció la nota en cuestión, un sitio que se limpia con asiduidad, a pesar de lo cual, el manuscrito "no se ha visto afectado por el agua".

El párroco opina que todo se debe a una "broma de mal gusto". Según Fernández, se da por "cerrado" el asunto y ha especificado que él tenía conocimiento del hallazgo desde el pasado viernes pero eludió informar hasta no contrastar la autenticidad de la nota, por lo que ha lamentado el hecho de que al hacerlo público antes de tiempo, lo único que ha perseguido Manguara es buscar "publicidad" y promoción para ellos. Además, como argumento de su versión, el párroco mostró un documento fechado en 1936 en el que se explica que ese año toda la iglesia fue devastada por los republicanos. Incluido el coro, que según el testimonio del sacerdote coetáneo Fernando del Molino, fue arrasado.

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