La revisión catastral centra un tenso debate entre los partidos en el pleno

Una moción del Partido Popular en la que solicita que se apliquen medidas correctoras para evitar una subida desmesurada en el recibo de IBI animó una sesión plenaria que hasta el final se había mantenido en una tensa calma.

El portavoz popular, José Ignacio Landaluce, pidió instar a la Dirección General del Catastro a que congele el valor catastral la próxima década. En caso contrario ve necesario que se baje el tipo, se ofrezcan bonificaciones a las familias, se adopten medidas para evitar la subida de otros impuestos, la elaboración de un nuevo padrón fiscal y se requiera a la Junta la deuda que mantiene con el Ayuntamiento en concepto de IBI.

El portavoz socialista, Diego Sánchez Rull, tachó la moción de "incoherente" porque congelar la base catastral es ilegal y explicó que las bonificaciones deben ser solicitadas por los ciudadanos, según marca la Ley de Haciendas Locales. Además estos descuentos sólo son aplicables a las familias numerosas y a las viviendas con placas solares.

Fue la portavoz de IU, Inmaculada Nieto, la que advirtió que los tres grupos políticos estaban de acuerdo en la esencia de la moción y que lo ideal era proponer otra in voce conjunta. La nueva moción recogía la articulación de medidas para modular la presión fiscal si la revisión catastral dispara el recibo y reclamar a la Junta lo que adeuda en concepto de IBI.

Aunque parecía que los tres partidos estaban de acuerdo, fue precisamente esta propuesta la que más crispó los ánimos. Landaluce insistió en que se incluyera que el IBI no subiría más que el IPC, un argumento que sugirió en un principio Nieto para luego retirarlo. Por su parte, Herrera decía que lo mejor era elaborarla por la junta de portavoces y presentarla en el próximo pleno, Nieto afirmaba que era mejor salir con el acuerdo sellado del salón de plenos para calmar a la ciudadanía, mientras que Isabel Beneroso instaba a que se votase la nueva moción.

Salidas de tono, llamadas de atención por parte del alcalde e intervenciones sin respetar el turno de palabras se sucedieron durante al menos un cuarto de hora. Finalmente la moción in voce fue aprobada por los dos partidos que conforman gobierno, mientras que el PP se abstuvo al no especificarse que el recibo no subirá más que el IPC.

Las dos operaciones de tesorería por valor de 2,1 millones de euros, aprobadas por PSOE e IU con el voto en contra del PP, volvieron a sacar a relucir el endeudamiento municipal, del que se acusan mutuamente socialistas y populares. Tomás Herrera intervino en ese momento para afirman que no se incrementará la deuda financiera.

La nota de color a la sesión plenaria la puso el anuncio de Sánchez Rull de que el colegio San José de Calasanz se incorporará como edificio universitario en el futuro campus. La sesión también dejó de sí el acuerdo de declarar lesivo el convenio con los dueños de la casa de José Luis Cano.

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