meteorología

Cuando el cielo baila

  • La Bahía algecireña registró a última hora del miércoles una espectacular nube de rodillo que parecía sacada de una película de ciencia ficción

Decían los galos de Asterix que su único miedo era que el cielo se cayera sobre sus cabezas. Si usted tuvo la suerte de levantar la vista en la Bahía de Algeciras a última hora de la tarde del miércoles debió parecerle que se cumplían los temores de los personajes de Goscinny y Uderzo. Pero nada de eso. Simplemente asistió a uno de esos espectáculos insólitos que brinda la naturaleza. Se trata de una nube de rodillo, un fenómeno meteorológico singular denominado Volutus en el Atlas Internacional de las Nubes que, según explica en su blog el meteorólogo Juan Antonio Salado, recorrió de oeste a este el sur de nuestra comarca.

Muchos ciudadanos lo vieron y algunos tomaron fotografías y vídeos que rápidamente circularon por las redes sociales. Especialmente espectacular es el time lapse realizado por una gibraltareña y colgado en Twitter. Las nubes se retuercen sobre sí mismas en una imagen que parece sacada de una película de ciencia ficción. Como si, realmente, el cielo fuera a abrirse para abrir paso a un visitante de otro planeta.

El fenómeno se genera cuando el aire frío de una tormenta choca con la cálida brisa marina

Este tipo de nubes pertenece al género de las nubes Arcus -también se conocen como de tubo- y son formaciones poco comunes que tienden a verse en zonas costeras, ya que la brisa marina ayuda a su creación. Por lo general, se generan junto con tormentas (aunque también pueden aparecer sin ellas), la brisa del mar y los frentes fríos. Se les llama nubes rodillo porque efectivamente giran sobre sí mismas de forma independiente a otras nubes que estén a su alrededor. Normalmente se forman en áreas con fuertes inversiones térmicas, lo que suele ocurrir durante la primavera.

Juan Antonio Salado explica en su blog cómo se formó la del miércoles en la Bahía. "Una célula de tormenta madura se aproximó por el oeste y al llegar a su fin de su ciclo de vida natural, produjo una corriente de aire frío descendente, conocida como frente de racha, que dejaba registros en el aeropuerto de Gibraltar de 61 km/h a las 19:30".

"A nivel de superficie existía un flujo de viento de levante cálido y húmedo, debido a su procedencia marítima, que se vio forzado a ascender a causa del empuje del aire frío que descendía de la tormenta", continúa. Es decir, el aire frío bajaba y el caliente subía, lo que produjo una inversión térmica que favoreció la condensación y la formación de la nube. Esta adquirió un flujo rotatorio en su seno debido a la convergencia de los vientos. La tormenta dejó algunos rayos y una escasa precipitación. Hubiera pasado completamente desapercibida a no ser porque provocó la nube de rodillo que usted, quizás, tuvo la fortuna de contemplar en plena Bahía.

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