tribuna de opinión

Se busca alcalde

  • Landaluce dejará como herencia problemas económicos municipales y falta de servicios

  • Las obras que se hacen corresponden a la Diputación y la Junta, gobernadas por socialistas

La Plaza Alta, el día de la inauguración de la fuente, rehabilitada por la Diputación provincial. La Plaza Alta, el día de la inauguración de la fuente, rehabilitada por la Diputación provincial.

La Plaza Alta, el día de la inauguración de la fuente, rehabilitada por la Diputación provincial. / Erasmo Fenoy

Existen pocos hechos que escapen de las preocupaciones y de las ocupaciones de quienes representan y gestionan una ciudad. El primero, el alcalde, que tiene una responsabilidad amplia en el funcionamiento de su ciudad. Quien esté en ese puesto tiene que asumirla, claro, pero esto no es lo que ocurre en Algeciras.

El actual alcalde expresaba hace unos días en estas mismas páginas su lamento porque algunos medios de comunicación comparen Algeciras con Medellín o nos califiquen como "territorio narco", y marcaba una distancia entre la realidad y los titulares de los medios, que marcaba como morbosos e inadecuados, de tal manera que revindicaba lo bello y descalificaba a los mensajeros, que en su opinión deben ser más culpables por lo que observan y cuentan que quienes nos gobiernan.

Es una práctica habitual de quien ocupa la Alcaldía algecireña desde 2011 rehuir los problemas, fomentar fiestas y espectáculos, y apropiarse de las figuras reconocidas de los paisanos como si fuera él su gran hacedor o representante, sobre todo cuando esas grandes figuras fallecen, como también hace suyo todo lo bueno que ocurre en la ciudad, aunque lo hagan otras administraciones, principalmente la Junta de Andalucía y la Diputación Provincial, gobernadas por socialistas.

Pero, ay amigo, cuando llegan los problemas, ruge la tormenta de la opinión pública, y la realidad está en su contra, entonces, según el actual alcalde, los culpables son otros, siempre otras administraciones o partidos políticos elegidos con cuidado, nunca el suyo, el Partido Popular, ni quien represente al Gobierno central, que también gobierna el PP. Y quien ose decir lo contrario será difamado, le retirará la palabra y afeará a cualquiera que hable con esa persona o grupo. En suma, el crítico o simple observador con opinión contraria será expulsado de su particular paraíso, aunque cada vez son más los que prefieren vivir fuera de ese supuesto mundo ideal del actual alcalde, engañoso circulo de gobierno en los que se impone la ley del silencio, se provocan algunos llantos y en el que algunos concejales no cumplen ni las ordenanzas municipales.

Algeciras, como el resto del Campo de Gibraltar, se enfrenta a un problema muy serio de seguridad, en el que ha crecido la violencia de los delitos. Está en las estadísticas, en los medios de comunicación, en la calles. Y frente a estos problemas, la solución no es meterse con los mensajeros, y seguir diciendo en cada oportunidad que tiene que "Algeciras es la ciudad más segura de Europa y parte del mundo". Hay que trabajar para dar soluciones, y revindicar actuaciones.

Un verdadero alcalde asume la responsabilidad que se tiene como gobernante que ha dejado de invertir en medios y personal para la Policía Local para mantener y modernizar este servicio con las debidas garantías, gobernante que pone por delante su interés en seguir con un sillón en Madrid antes que alzar la voz contra una evidente falta de plantillas y medios del resto de la fuerzas y cuerpos de seguridad.

Como herencia dejará grandes problemas económicos municipales y servicios municipales que no responden a las demandas ciudadanas en limpieza, alumbrado, seguridad, urbanismo, y tantos otros. Porque las obras que se hacen corresponden, en un noventa y cinco por ciento, a la Diputación Provincial y la Junta de Andalucía, que están gestionadas con un criterio municipalista y sin sectarismo político.

Gracias a estas políticas se facilitan planes de empleo a jóvenes y mayores, está arreglada la fuente de la Plaza Alta, se van a pavimentar y mejorar servicios en calles de La Juliana, El Rinconcillo, Centro y Villa Vieja, se va a facilitar la conexión peatonal entre Los Pastores y Los Guijos, se asfaltará un importante número de vías, se actuará en la rehabilitación de viviendas en La Piñera y se abrirá un centro de interpretación de nuestro genial paisano Paco de Lucía.

Nuestra ciudad necesita que se le dedique el tiempo completo, necesita contar con un proyecto creíble, cumplible, que responda a sus problemas y a las demandas de nuestros vecinos. Algeciras no necesita más mentiras ni engaños de quien se cree que o él o el caos.

Es posible desarrollar una ciudad educadora, como también tiene que ser posible generar oportunidades de empleo a partir de atraer inversiones y superar obstáculos que ahora tienen nuestros motores económicos. Nuestros jóvenes tienen que tener opciones de formación y de ocio y la gran mayoría de los vecinos no tienen que tener razones, como ocurre ahora, para sentir que hay una mínima parte de la ciudad cuidada y otra gran parte olvidada.

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