xxii cursos internacionales de otoño de la uca

José Luis Cano y la Algeciras imaginada

  • El poeta idealizó una ciudad que fue su fuente de inspiración, sobre todo para el libro 'Sonetos de la Bahía', del que aquí no vendió ni un solo ejemplar

Alberto González Troyano, José Juan Yborra, Pilar Pintor, José Luis Mora y Juan Emilio Ríos. Alberto González Troyano, José Juan Yborra, Pilar Pintor, José Luis Mora y Juan Emilio Ríos.

Alberto González Troyano, José Juan Yborra, Pilar Pintor, José Luis Mora y Juan Emilio Ríos. / erasmo fenoy

La Algeciras en la que vino al mundo José Luis Cano en 1911 y esa Algeciras imaginada que acompañó al poeta hasta su muerte en Madrid en 1999 se erigieron en protagonistas del seminario con el que se abrieron ayer los XXII Cursos Internacionales de Otoño de la Universidad de Cádiz en la ciudad.

El doctor en Filosofía y Letras José Juan Yborra, con más de cincuenta trabajos de investigación sobre la creación literaria en el Estrecho, intentó responder en su conferencia inaugural a la pregunta que le persigue desde hace años: ¿era José Luis Cano un poeta de su tierra? De lo que explicó Yborra se desprende que sí. Cano se marchó a Málaga con nueve años, pero siempre se mantuvo ligado a una Algeciras, a su Bahía, que nunca dejó de servirle de inspiración y a la que volvió de forma periódica, para empezar en verano.

El 18 de julio de 1936 José Luis Cano no tenía que estar en Algeciras, pero había venido con su madre para visitar a una hermana enferma. Fue acusado de ser un espía de la URSS y terminó encarcelado en el cuartel de Escopeteros un mes y medio. Nunca era, sin embargo, infeliz en su tierra, que le inspiró los Sonetos de la Bahía (1942) por los que Yborra paseó ayer, curiosamente en la antigua sede de la Fundación que llevaba el nombre del insigne escritor, poeta y crítico. Cuando publica estos poemas se hacen 500 copias y el propio Cano trae seis a una librería que estaba en la Plaza Alta, a unos metros de donde había nacido. Cuando vuelve un año después, el amigo de Vicente Alexandre y de Dámaso Alonso, de Cernuda y Neruda, el hombre que se escandalizó con Dalí y Gala, el algecireño ilustre que escribiría años después las biografías de Federico García Lorca (1962) y Antonio Machado (1975), se encontró con que no se había vendido ni una. El libro no había despertado el interés de uno solo de sus paisanos. Algo, por otra parte, muy algecireño.

Nunca perdió, no obstante, los recuerdos de una Algeciras que llegó a idealizar, reconoció el mismo, homenajeado por su ciudad en 1970, en 1980, en 1999, en 2014, pero en realidad un eterno desconocido para la mayoría. Y eso que fue fundador de la revista Ínsula, el gran referente de los amantes de la literatura española en la segunda mitad del siglo XX, director de la colección Adonais de poesía y creador de sus premios.

Tras la aplaudida intervención de Yborra intervinieron el profesor de Literatura Española en las Universidades de Fez, Cádiz y Sevilla Alberto González Troyano, que pronunció la ponencia José Luis Cano: entre la generosidad y la heterodoxia, y el profesor titular de Historia del Pensamiento español e iberoamericano en la Universidad Autónoma de Madrid José Luis Mora García, que disertó sobre La recepción del pensamiento de los escritores del exilio. Hoy continúan los Cursos con el Recuerdo personal de José Luis Cano, por el director del Centro Andaluz de las Letras y ex director de Europa Sur, Juan José Téllez, y José Luis Cano y la pintura de su época, a cargo del doctor y licenciado en Geografía e Historia y en Bellas Artes, Juan Carlos Pardo. Finalmente, mañana el seminario concluirá con La poética de José Luis Cano, por el presidente del Ateneo de Algeciras, Juan Emilio Ríos y el recital poético Sonetos de la Bahía, de José Luis Cano, que correrá a cargo del actor y director escénico Pedro Delgado Pedraza.

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