conflicto laboral

Hambre en la puerta de La Palma

  • Los once extrabajadores de Algesa cumplen hoy cuatro días sin comer en el encierro que llevan a cabo en la iglesia

  • Tres se desvanecieron ayer

Uno de los trabajadores, cuando tuvo que ser atendido ayer por los servicios sanitarios. Uno de los trabajadores, cuando tuvo que ser atendido ayer por los servicios sanitarios.

Uno de los trabajadores, cuando tuvo que ser atendido ayer por los servicios sanitarios. / erasmo fenoy

Comentarios 1

A unos metros de un puesto de castañas y la churrería de Los Especiales, en la Plaza Alta, todo parece conspirar contra los once extrabajadores de la empresa municipal de limpieza que acumulan ya tres días en huelga de hambre.

La puerta principal de la iglesia de La Palma es, durante todo el día, un constante ir y venir de personas que se acercan por curiosidad, atraídos por las grandes pancartas en las que reclaman que les devuelvan sus puestos de trabajo. Tampoco dejan de llegar familiares, amigos, a los que la sonrisa de ánimo y esperanza del primer día se les ha borrado. Porque ahora el semblante de todos es de preocupación. Y no es para menos.

Durante la mañana de ayer tres de los encerrados tuvieron que ser atendidos por los servicios sanitarios tras sufrir desvanecimientos. Tenían la tensión altísima porque estaban tomando bebidas isotónicas y eso es contraproducente. Pero no lo sabían porque todos los días no se pone uno en huelga de hambre.

La ambulancia llegó a la Plaza Alta, aparcó en el otro extremo de la misma y los médicos accedieron a la iglesia para atender a los encerrados. La Policía Local, a instancias de los propios sanitarios, expulsó del templo al fotógrafo de Europa Sur que se encontraba tomando imágenes de los trabajadores. Los sanitarios se negaron a tomarle la tensión a todos los que están en huelga de hambre porque, afirmaron, habían llegado de Los Barrios y podían estar desatendiendo a otro enfermo que lo necesitara más. Como es lógico, tanto un dato como otro enervó a los empleados y, sobre todo a sus familiares, que están muy preocupados. Por la salud de los encerrados, pero también por las noticias que llegan de la calle Convento. Si el pasado martes representantes de los trabajadores mostraron su esperanza a la luz de la receptividad del alcalde, José Ignacio Landaluce, y el teniende de alcalde delegado de Algesa, Luis Ángel Fernández, ayer estaban apesadumbrados tras conocer que el comité de empresa no se presentó a una reunión con este mismo. Se confirma, por tanto, que son los sindicatos los que obstaculizan un acuerdo que termine con la huelga de hambre que tiene en jaque a once familias.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios