Comienza el derribo de los garajes ilegales en los arcos de Aguamarina

  • Los responsables de la empresa encargada de los trabajos estiman que tardarán en tirar las construcciones dos o tres días · Los dueños presencian la demolición, que se desarrolla sin incidentes

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Una máquina excavadora comenzó a primera hora de la mañana de ayer la demolición de los garajes construidos ilegalmente sobre la base del acueducto en su tramo por la Avenida Aguamarina.

La empresa Juan Rodríguez es la encargada de acometer los trabajos, que costarán alrededor de 20.000 euros. Durante la mañana la excavadora derribó cuatro garajes aunque retomó la actuación por la tarde. Los responsables de la empresa calculan que tardarán dos o tres días en tirar abajo las edificaciones.

Algunos presentan más dificultad que otros a la hora de demolerlos ya que la pilastra de los arcos atraviesa el interior del garaje, incluso uno de los propietarios la enlució y la pintó de blanco para no romper la armonía estética del interior del garaje. En estos casos, los techos son retirados manera manual por los operarios ante el peligro que podría suponer para el monumento un movimiento en falso de la excavadora.

En total son nueve cocheras, algunas tan amplias que podrían dar cabida a dos vehículos. La mayoría llevan allí más de 20 años. Los propietarios ya habían sido avisados del derribo y habían retirado con anterioridad sus pertenencias.

Los trabajos fueron supervisados por dos técnicos municipales y el propio concejal de Patrimonio, Gabriel Orihuela, visitó las obras. Los responsables municipales explicaron que Urbanismo y Patrimonio llevan más de un año trabajando en la contratación de una empresa especializada que acometiera la demolición. La actuación en Aguamarina empezó hace algunos años cuando ya se derribaron dos garajes que tapaban la entrada y salida de la barriada. Urbanismo apuntó que estas infracciones perjudican los bolsillos de los contribuyentes ya que los 20.000 euros invertidos en el derribo se podrían haber sumado a los 50.000 que se emplearán para restaurar los arcos o en otras obras para la ciudadanía.

Los propietarios de los garajes presenciaron atentamente y con resignación los trabajos, era la crónica de una muerte anunciada. Sabían que el derribo se produciría tarde o temprano porque habían sido avisados por el Ayuntamiento en varias ocasiones, según reconoció Ana Mira que observaba como tiraban su cochera. Francisco Ramírez afirmó que creía que transcurridos 5 años desde que se construye una edificación ilegal el Ayuntamiento ya no puede actuar. Justificaban su infracción en que la base de los arcos ha sido durante años un vertedero incontrolado.

Los vecinos se quejan de otra construcción ilegal adosada a uno de los extremos de los arcos. Se trata de un edificio que incluso supera la altura de los bloques de la zona. El Ayuntamiento aún no ha actuado contra su propietario, pero Disciplina Urbanística ya está estudiando el caso.

Tras el derribo y el desescombro la empresa instalará el andamiaje para reparar el acueducto y ajardinará la base de los arcos.

El concejal de Patrimonio, Gabriel Orihuela, manifestó que "el objetivo último de esta actuación es recuperar las señas de identidad de Algeciras".

Añadió que no se trata de ir contra nadie, sino a favor de la ciudadanía y de actuar ante unas construcciones que se estaban apoyando en un bien de dominio público y catalogado".

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