Amanda Muñiz y Beatriz López, reinas de la Feria

  • Centenares de linenses copan la plaza de la Constitución para acudir a un acto que marca el comienzo de la Velada y Fiestas · La actuación de Falete, gran reclamo de una de las noches más importantes

Comentarios 6

La Velada y Fiestas de La Línea de la Concepción arrancó ayer con el acto de Coronación en la plaza de la Constitución y sobre el bonito escenario que Pepe Gallego, tras un merecido año de descanso, ha realizado para tan significativa ocasión. Sobre el patio de las Doncellas de los Reales Alcázares sevillanos se desarrolló uno de los eventos más esperados por los linenses.

Antes de que Amanda Muñiz, por Amantes de la Copla, y Beatriz López, del colegio Huerta Fava, fueran coronadas como las reinas de la Feria 2008, en el Ayuntamiento les fueron impuestas las medallas, al igual que a las damas que forman sus cortes de honor. El alcalde de la ciudad, Juan Carlos Juárez, no pudo acudir a los festejos por encontrarse enfermo, de modo que la responsabilidad recayó sobre el alcalde accidental, Gabriel Gonzálvez, el concejal de Festejos, Francisco Muñiz, y el coordinador del área, Rafael Cordón, que presidieron este acto, tras el cual partió el cortejo desde los jardines municipales hacia la citada plaza de la Constitución.

Amanda Muñiz salió del Ayuntamiento del brazo de Francisco Muñiz, y con ella, la reina saliente, Giovanna Quiñones, y su corte juvenil, encabezada por Paula Castilla, de la Peña La Trabajadera, y María Jesús Serrano, del Linense Tenis Club. Las pequeñas damas, con la reina infantil, Beatriz López, al frente, completaron la comitiva que recorrió el centro de la ciudad a través de la calle Real hasta llegar a la plaza donde les aguardaban.

La presentadora Esther Iria fue la encargada de dar la bienvenida a los cientos de asistentes que este año abarrotaron la plaza y es que aunque los linenses siempre responden con entusiasmo a este día, la actuación del artista sevillano Falete congregó a muchos más frente al escenario de Pepe Gallego.

Iria recordó que hace un año no fue un escenario de Gallego el que lucía en la Coronación, sino que se le rindió homenaje con un recuerdo a varias de sus obras más señeras. La presentadora pidió un aplauso para el artista local.

Entonces le llegó el turno a María Luisa Gómez, la pregonera de la Velada y Fiestas de este año, una persona muy implicada en la vida social de La Línea, que empezó su discurso con un alegre tanguillo. De hecho, la música fue relevante en su pregón ya que, además del mencionado tanguillo, Luli, como cariñosamente todos la conocen, también deleitó al público con tres sevillanas.

Luli dejó bien claro al principio de su pregón que "no traigo, ni tengo otra credencial que la de haber nacido en La Línea y ser una profunda enamorada de mi pueblo".

Habló del origen militar de la ciudad, ya que nació como un asentamiento para abastecer a las tropas españolas que trataban de recuperar Gibraltar y destacó que desde sus comienzos, siempre llegaron numerosos inmigrantes "en busca de sustento al amparo del Peñón, lo que provoca desde entonces hasta nuestros días, la inevitable interacción entre ambas poblaciones". La pregonera recordó que no fue hasta el 20 de julio de 1870 cuando el municipio se independizó de San Roque.

"Aquí fue donde me enamoré de la vida desde el día que nací", afirmó María Luisa, que realizó un bonito e intimista pregón, recordando su niñez y su juventud en La Línea y cómo vivía la Feria. Tuvo hermosas palabras para sus padres, sus hermanos, sus hijos, su marido y para muchos amigos de los que no quiso olvidarse en un día tan importante para su pueblo y también para ella.

La pregonera recordó su niñez "en un patio encalado, una casa soleada y alegre de puertas abiertas". Los boquerones fritos, los chanquetes recién pescados en La Atunara, las verduras de los huertos del Zabal, el jabón lagarto, la comba, la rayuela, las tiendas antiguas "en las que uno podía encontrar de ", todo eso tuvo cabida en un discurso con el que sin duda, muchos linenses se sintieron identificados.

Hablando de otros tiempos, no podían faltar las palabras a la Velada y Fiestas, cuando se celebraba en el huerto Pedro Vejer. "De aquellos años guardo con entrañable nostalgia las monumentales cabalgatas", apuntó Luli, que se recuerda "viendo pasar el sinfín de bandas, saltimbanquis y comparsas" y "las bandas de música, los gigantes y cabezudos".

"Las reivindicaciones sociales, los cambios políticos, la juventud contestataria", marcaron la época de juventud de Luli, que todavía disfrutaba de la Feria en el ahora paseo de La Velada, hasta que en 1983 se cambió el recinto ferial. "Fue un año histórico en la Feria de nuestro pueblo. El huerto Pedro Vejer se había quedado pequeño para la celebración de La Velada y se trasladó a las avenidas de la Ciudad Deportiva".

"Fue un cambio necesario", señaló la pregonera, "pero para muchos linenses, la Feria perdió ese carácter intimista, ese sabor castizo, esa simbiosis que se producía entre Feria y pueblo. No obstante, el cambio permitió que se introdujeran nuevas atracciones y nuevas casetas en aquel nuevo recinto".

El tiempo pasó y ya con sus hijos, Luli explicó que, cuando estos eran pequeños la hicieron volver a la Feria de su niñez, "ahora ya son mayores y yo una mujer madura pero sigo manteniendo la ilusión porque lleguen estos días de fiesta, creo que en cierta medida me vuelvo niña otra vez". La pregonera afirmó que "sigo siendo niña cuando, el corazón se me sale del pecho, al oír los compases de Española y Gaditana"; "me pongo mi traje de flamenca, mis pendientes, mi flor en la cabeza, con la ilusión de una niña cuando me echo a la calle el Domingo Rociero"; y que "me emociona llegar a mi caseta y allí encontrarme a mi gente".

Tras el pregón, que fue muy aplaudido por los centenares de linenses que se agolpaban en la plaza de la Constitución, llegó el esperado momento. Giovanna Quiñones cedía su corona a la actual reina de la Velada y Fiestas, Amanda Muñiz. Gonzálvez tuvo el honor de imponer la corona y la banda a la joven reina, mientras que el concejal de Festejos hizo lo mismo con la pequeña Beatriz López, a la que coronó como reina infantil. Amanda Muñiz dijo que "es un orgullo ser linense así que imaginaos cómo me siento. Es un orgullo representar a la mujer linense" y pidió a todos que "se echen a la calle y se lo pasen lo mejor que puedan". Entonces le llegó el turno al cantante Falete que desplegó su magia y su arte en el escenario, que ya estuvo en una ocasión en La Línea y sabe del carácter generoso y cariñoso del público de este pueblo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios